9 excusas para no aplicar Montessori en el aula.

9 excusas para no aplicar Montessori en el aula.

24 febrero, 2017 0 Por jaisa

En estos momentos, mientras escribo este post, voy de camino a Orio (Guipúzcoa), como siempre con toda la familia, a explicar a un grupo de maestros como sí se puede llevar Montessori a la escuela pública y a un grupo de familias como se puede introducir Montessori en el hogar como filosofía de vida. Hoy me voy a centrar especialmente en la escuela pública.

Ahí va la gran pregunta ¿De verdad se puede introducir Montessori en la pública? La respuesta es rotundamente sí, ya hay muchas escuelas que han empezado el cambio y cuentan maravillas de lo bien que les está funcionando. Hoy voy a “desmontar” todos esos mitos que rodean a la creencia de que es casi imposible aplicar Montessori en la escuela pública.

1.- Es muy caro

Sobre la parte económica puedo hablar de dos aspectos; el primero es que no es más caro hacer Montessori que trabajar con libros. Con lo que se gasta cada familia en libros al inicio de un solo curso en libros y material escolar se podría montar un aula entera, que además duraría muchos años. Por otro lado se puede hacer Montessori con materiales DIY si no es posible comprar los “originales”. Los maestros nos volvemos expertos en fabricar nuestro propio material. Por supuesto que el material es más duradero si se compra, pero se puede empezar poco a poco sin tener que comprarlo todo de golpe.

Por dar algunas cifras es posible montar un aula Montesori por 4000-5000 euros. A priori puede parecer una barbaridad, pero si pensamos que cada niño gasta una media de 200 euros a inicio de curso y tenemos 25 niños por aula ya tenemos los 5000 euros, los libros DURAN SOLO UN AÑO y el aula es para siempre!

Si os interesa ver como Montessori es capaz de llegar a lugares sin recursos no dudéis en visitar esta página.

Fuente: Montessori Arround de World

2.- Las ratios. Es imposible atender a 25 niños de forma personalizada.

¿Sabéis que una buena ratio desde el punto de vista Montessori es de 30-40 niños?. María Montessori defendía que con una ratio grande en la que además los niños estén mezclados por edades, da lugar a que se forme una pequeña comunidad y eso provoca situaciones que proporcionan grandes experiencias y aprendizajes. Los niños adquieren un grado altísimo de autonomía gracias a la forma de trabajar, como además trabajan en lo que realmente les interesa es bastante fácil atender a cada niño y que además aprendan de forma significativa. Quizá lo más difícil sea conseguir mezclar edades porque depende mucho del proyecto de centro y hay quien lo cree inviable, pero nada es imposible, si se quiere se puede, no hay ninguna ley que obligue a tener a los niños separados por edades y hay muchas escuelas que han decidido hacerlo (a costa de hacer programaciones titánicas para que no les fría la inspección, lo se) y ¡funciona!. Además desde siempre se habla de que las escuelas rurales, en las que no hay distinción de edad y están todos los niños juntos funcionan de maravilla.

3.- Nos falta personal. Un maestro para 25 niños no es suficiente

Es cierto que tal y como está montado el sistema educativo y tal y como se trabaja en la mayoría de escuelas, haciendo que todos los niños hagan lo mismo al mismo tiempo se hace difícil trabajar con 25, eso no se puede negar. Pero la dificultad está precisamente en que muchos niños se aburren y están haciendo durante mucho tiempo cosas que no les interesan para nada. Sentados, callados y atentos toda la jornada escolar, ¿y eso no os parece imposible de mantener?

La magia de un ambiente Montessori radica precisamente en tener a 30-40 niños haciendo cosas diferente y disfrutando de lo que hacen. De esa forma no es necesario pasar la mitad del tiempo mandando callar a los niños e intentando mantener su atención, lo he vivido y se que es realmente agotador. También es cierto que en muchas escuelas Montessori hay 2 adultos por aula, pero no en todas y en todo caso son 2 para 40 niños. Cada escuela es diferente y la cantidad de alumnos también depende mucho de las aulas, pero 25 por adulto es perfectamente factible si se trabaja bajo las premisas de Montessori.

4.- Las aulas son pequeñas

La verdad es que en muchas escuelas son realmente pequeñas, pero a penas se le da importancia porque se da por sentado que los niños no necesitan demasiado espacio, ya que van a permanecer sentados. Realmente no se en que se piensa cuando se crean nuevos edificios escolares. Los niños necesitan moverse, las aulas deberían ser grandes y en eso os doy la razón a todos los maestros que comentáis que no hay espacio para hacer nada decente, pero aun así, no creo que esta sea una excusa para no poder llevar Montessori a la pública. He visto escuelas 100% Montessori con aulas sorprendentemente pequeñas (aunque no es lo habitual) pero en ese espacio han conseguido crear unos ambientes preciosos. Por poner solo un ejemplo, el Colegio Peñas Blancas de Cartagena, en el que ya he impartido dos formaciones, ha conseguido unos ambientes preciosos en espacios pequeños. Siempre se pueden hacer cosas, quitar mesas y sillas. Sacar del aula la mesa del profesor, reubicar estanterías para crear amplitud. Estoy convencida de que se pueden hacer grandes cambios simplemente moviendo lo que ya tenemos en el aula. Y ese síndrome de Diógenes, del que siempre nos reímos en los cursos, que tenemos los maestros de guardar todo por si acaso, reciclar hueveras, vasos de yogur, etc. que se nos comen las aulas de cosas que quizá ni utilicemos, también fuera del aula, seguro que hay un cuartito donde poner todo ese material. Cuanto más despejada esté un aula más sensación de amplitud habrá, más orden y como no, mucha más paz en el ambiente.

Y si me apuráis hasta os diré que algunas escuelas han tirado tabiques para juntar dos aulas pequeñas y convertirlas en una mas grande, El Colegio Vizcaya es uno de los que ha hecho unas reformas increíbles para poder adaptar los espacios a las necesidades reales de los niños siguiendo el método Montessori.

Otras escuelas quizá con más suerte como el Princesa de Asturias de Elche, donde también impartí una formación, han conseguido cambiar de edificio, empezar de cero y crear un ambiente acorde con su proyecto educativo.

5.- El sistema educativo nos lo hace imposible.

En eso tenéis toda la razón, a veces hacer cualquier pequeño cambio parece misión imposible, pero ya sabéis esa cita maravillosa de Eduardo Galeano “mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo casa pequeñas pueden cambiar el mundo”. Precisamente yo decidí “salir del sistema” para poder dar a conocer por toda España que todo esto es posible, que se puede llevar a cabo y que solo hay que querer cambiar las cosas. El estado pone unas bases, pero son solo eso, bases. No hay leyes educativas que prohíban trabajar sin libros y con material manipulativo. No hay leyes que prohíban mezclar diferentes edades. No hay leyes que prohíban no dividir la jornada escolar por horas. No es obligatorio y de hecho algunas escuelas de España ya trabajan sin horarios y sin asignaturas y, sorprendentemente, ¡sin exámenes! No, el sistema no acompaña, pero tú como maestro, en tu aula, siempre tienes algo de libertad para trabajar y por ahí se empieza y luego os prometo que ya no se puede parar. La ley es igual para todos sin embargo la interpretación que hacemos de ella es lo que marca la diferencia. Y no, nadie dijo que fuera fácil pero ahí están muchos coles con cambios grandes unos y pequeños otros, caminando hacia otras metodologías más enfocadas en las necesidades reales de los niños y no tanto en las que disponen los legisladores de turno.

6.- Sin materiales no se puede empezar

Ya he comentado en el punto anterior que se puede trabajar con materiales hechos por nosotros mismos, aunque si es cierto que algunos son difíciles o imposibles de hacer. Aún así como siempre decimos los que trabajamos con Montessori, esto no va solo de materiales, podría decirse que es un estilo de vida y que esta filosofía puede aplicarse en todos los ámbitos de nuestras vidas. Hay quien la aplica al 100% y yo en mi caso he elegido aquellos aspectos que considero que se adaptan a mi familia y a mi modo de ver el mundo. En cuanto a las escuela y a las aulas se puede empezar perfectamente introduciendo la vida práctica, el juego del silencio, la mesa de la paz, y un millón de cosas interesantes que son de la parte más «espiritual» y que tanta falta hacen a nuestros niños. A veces olvidamos que lo realmente importante es sentirse bien con el mundo y con uno mismo antes de empezar a trabajar toda la parte mas «académica»

7.- Está desfasado

Aunque el método Montessori es ya centenario podríamos decir que tiene un enfoque pedagógico completamente actual. Al leer los escritos de María Montessori podemos sentir la vigencia de sus palabras hoy en día. Lo más probable es que esto se deba, como comenté antes a que no es simplemente un método, es una manera de entender la vida, una manera de entender al niño que sigue teniendo las mismas necesidades y las mismas características del siglo pasado. Muchos consideramos a  María Montessori como una visionaria, una mujer adelantadíasima a su época que transmitió una visión del niño tan profunda que es totalmente válida hoy en día.

Por otro lado, a nivel de contenidos, esta pedagogía se trabaja todo el currículum actual y me atrevería a decir que incluso va más allá a todos los niveles y con muy buenos resultados. Desde Montessori se tienen en cuenta aspectos importantisimos para la vida que los curriculums actuales han olvidado por dar mas importancia, por ejemplo, a aprender a leer y a escribir lo antes posible, incluso antes de haber comprendido el mundo que les rodea.

Por otro lado,  la neuro-ciencia actual no deja de refutar muchos de los aspectos fundamentales del método Montessori como la conveniencia de un aprendizaje basado en la manipulación, la autonomía y las necesidades específicas para cada etapa del desarrollo infantil.

8.- No hay formación del profesorado

La sangrante realidad es este país es que los maestros que quieren formarse, ya sea en Montessori o en otra cosa tienen que invertir muchas horas fuera de su jornada laboral y mucho dinero de su bolsillo. La educación debería ser la principal prioridad en un país y el campo en el que deberían invertirse más recursos, pero no es así, realmente una pena. Aún así desde aquí os mando un mensaje de ánimo para seguir adelante. Hay muchos maestros con ganas de cambio, un cambio que podemos conseguir. Quienes vivimos este momento nos toca invertir todas esas energías en promover este cambio y estoy convencida que entre todos conseguiremos mover algo desde arriba. En cuanto a Montessori ser refiere cada vez hay más oferta de formación tanto presencial como online; desde cursos de introducción a la pedagogía, como cursos más enfocados al uso de materiales para saber por donde empezar, como másters para formarse como guías. Algunos son más asequibles que otros, pero hay oferta para tener una base y empezar poco a poco. 

Uno de nuestros cursos de formación. Foto: Jaisa Educativos

9.- Montessori o todo o nada

Se oye mucho eso de que Montessori solo puede aplicarse y solo funciona si de hace al 100% , por lo tanto o un aula es toda Montessori o mejor no hagamos nada. A pesar de estar formándome como guía AMI y tras haber hecho infinidad de formaciones con guías de diferentes países, discrepo en este punto. Está claro que cuanto más cerca estemos del 100% mejor funcionará, está claro que cuanto mejores aulas tengamos mejor podremos trabajar, pero disculpadme quien opine diferente, es mejor tener algo que nada. Es mejor empezar el cambio que seguir como estamos, es mejor transmitir la parte de la filosofía que nos sea posible que seguir con las sillas de pensar, es mejor 10 materiales que 10 libros. Para poder conseguir el 100% en nuestras escuelas, tenemos que empezar poco a poco para que «los de arriba» sepan que funciona. Lo siento, pero no comparto esa idea de o todo o nada. Y ojo, no soy la única, Tim Selding (el afamado guía Montessori autor de «Cómo educar niños maravillosos con el Método Montessori«) en su libro explica que una de las ventajas del método Montessori es que se puede aplicar todo o en parte.

NO HAY EXCUSAS PARA NO CAMBIAR LAS COSAS, NO HAY EXCUSAS PARA CAMBIAR EL MUNDO. OTRA EDUCACIÓN ES POSIBLE ¿TE UNES AL CAMBIO?

 

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