¿A que acostumbramos a los niños?

¿A que acostumbramos a los niños?

19 febrero, 2017 5 Por jaisa

Desde que decidí educar en casa hay muchos temas en cuanto a educación se refiere de los que he ido viendo que no deben formar parte de las conversaciones con algunas personas que tienen clara su opción educativa igual que yo tengo clara la mía, y aunque pueda observar muchas cosas con las que no estoy de acuerdo en ocasiones es mejor guardarse ese pensamiento para uno mismo porque en definitiva cada uno hace lo que cree mejor para sus hijos. Desde hace unos años mi lucha está en intentar transmitir todo aquello que defiendo a personas que realmente buscan un cambio pero no saben como hacerlo. Es cierto que los cursos que doy actualmente son sobre pedagogía Montessori, pero todas las personas que han asistido a estos cursos han visto que allí no solo se habla de Montessori y de materiales, sino que a través de los materiales y la filosofía intento llegar al alma de cada una de ellas para remover creencias, sentimientos y  porque no, hasta romper esquemas de todo lo conocido.

El tema del que os voy a hablar es uno de los temas que siempre, siempre, siempre, aparece en todos los grupos con los que he trabajado y ademas es un tema que a mi personalmente me sigue removiendo por dentro y sobre el que me cuesta callar; ¿A QUE DEBEN ACOSTUMBRARSE LOS NIÑOS?

Parece ser que para poder llegar a estar completamente integrados en la sociedad en la edad adulta, desde que un bebé nace debe acostumbrarse a un sin fin de cosas para poder estar preparados para el futuro y ser “una persona de provecho”. Diferentes colectivos profesionales (psicólogos, pediatras, maestros, etc, de un determinado enfoque) se han encargado de convencer a la sociedad de lo importante que es conseguir este objetivo, acostumbrar a los niños a rutinas, trabajos y vivencias en ocasiones hasta absurdas y amoldarlos a la sociedad. Y con todo lo que voy a explicar no quiero decir que no deban adaptarse a ciertas cosas, pero también plantearse es de lógica que la adaptación es una de las características de nuestra especie y se sabe que el niño tiene una capacidad biológica excepcional para adaptarse a su entono.

“El niño en desarrollo no solo adquiere las habilidades del niño: fuerza, inteligencia, lenguaje; sino que al mismo tiempo, adapta al ser en el que se está convirtiendo a las condiciones del mundo que le rodea.” (La Mente Absorbente, capítulo 7)

“Entra en la vida y comienza su tarea misteriosa; poco a poco empieza a crear el maravilloso poder de una persona que está adaptada a su país y a su época” (La Mente Absorbente, capítulo 3)

Pero ¿os habéis planteado alguna vez como hacemos que nuestros niños se adapten a la sociedad?, ¿os habéis planteado alguna vez si tiene sentido todo lo que les pedimos?, ¿os habéis planteado mostrarles que tras conocer el mundo pueden cambiarlo?, ¿que son libres de elegir si se adaptan ellos o modifican aquello que no les parece correcto?

“Nada tiene más importancia para nosotros que esta forma de mente absorbente que forma el adulto y le adapta a cualquier tipo de orden social, clima o país.”(La Mente Absorbente, capítulo 7) “Esto demuestra que la verdadera función de la infancia, en la ontogenia del hombre, es adaptable; para construir un modelo de comportamiento que le permitirá ser libre de actuar en el mundo que le rodea e influenciarlo.” (La Mente Absorbente, capítulo 7. EL embrión espiritual)

 

¿Que os parece si hacemos un pequeño recorrido de todo aquello a lo que debe acostumbrarse /adaptarse un niño?

Antes de empezar este recorrido quiero decir que soy consciente de que la sociedad es la que es, que muchas veces no hay opción o no encontramos alternativa a hacer las cosas diferente, pero también creo que es necesario buscar este cambio entre todos y pensar que mundo queremos mostrar realmente a nuestros hijos.

Foto: Jaisa Educativos

Vamos a trasladarnos al inicio de la vida, exactamente a ese día el en que un bebé nace y llega al mundo. Tras 9 meses en el útero materno, protegido, en su refugio, seguro del entorno en el que se encuentra, de repente, tras el proceso del parto, que no es poca cosa, el bebé despierta al otro lado de esa habitación maravillosa en la que estaba y abre los ojos ante un mundo totalmente desconocido, lleno de luces, colores, sonidos, médicos que les examinan, personas que le hablan, y una cantidad de estímulos increíble todo al mismo tiempo. ¿Y que hacemos los adultos? Entre otras muchas cosas pasarlo de brazo en brazo desde el primer día porque es vital que conozca a toda la familia lo antes posible. Así ya se acostumbran y empiezan a socializarse.

¿Nos ponemos en su piel? Y si ahora de repente cruzamos una puerta y aparecemos en un mundo desconocido, con música a todo volumen, luces y destellos que nunca hemos visto antes, unos seres extraños que se alegran tanto de vernos que vienen a por nosotros a abrazarnos y besarnos, y estamos solos! Y nos levantan en brazos intentando asimilar que es todo aquello. Imaginaros que se puede llegar a sentir ¿Y si les hacemos esta llegada más fácil? ¿más lenta? ¿más agradable?

Llegamos a casa con nuestro bebé y a los pocos meses empieza esa etapa de «llora solo para que le coja, tan pequeños y como nos toman ya el pelo» Resulta que existe una leyenda urbana que defiende una creencia muy arraigada en la sociedad que no es nada menos que los bebes ya nacen con una extraordinaria capacidad de pensar en tomarnos el pelo todo el día. Y para que se se acostumbren ya desde bebés a no pedir tanto y a no ser tan llorones les dejamos que lloren un rato en lugar de atender su demanda y su necesidad. Si ya han comido, han dormido y tienen el pañal limpio lo demás es un capricho. Además llorar es bueno, ¡así se les abren los pulmones! ¿No es más fácil pensar que nos necesitan porque aún están indefensos? ¿no es más fácil pensar que necesitan la protección y la seguridad entre nuestros brazos que tenían en el útero? Si como adultos nos sentimos asustados, cansados o inseguros, ¿no preferimos estar junto a nuestra pareja abrazados? ¿no es más fácil pensar que cualquier mínimo ruido que aún no conoce ha podido asustarle? Deberíamos acostumbrarlos y acostumbrarnos a los brazos, a las caricias, al contacto, primero al del entorno cercano y poco a poco al resto. El mundo necesita mas cariño. Si nos volvemos indiferentes al llanto de un bebe, de nuestro propio bebe, ¿no creéis que es el punto de partida para ser indiferentes a otras muchas cosas?

Hacia los 6 meses, si es un poco antes mejor, tienen que a acostumbrarse a dormir solos en su habitación, si no nunca saldrán de nuestra habitación y ya son mayores! También deben acostumbrarse a comer de todo para poder ir dejando el pecho o el biberón, si no siempre querrán mamar, no aprenderán a comer y estarán mal alimentados además nunca saldrás de nuestra habitación. ¿Habéis pensado que con 6 meses acaban de llegar al mundo? ¿Que aún no pueden tener seguridad ante la sensación de encontrarse solos?

Si seguimos con el recorrido hacia con 1-2 años ya pueden acostumbrarse a compartir y a callarse cuando hablan los adultos. También pueden empezar a ir a la guardería aunque los padres no trabajen porque así se acostumbran para cuando tengan que ir a la escuela y aprenden lo que es. Es importantísimo que se relacionen ya con otros niños. ¿Creéis de verdad que con 1-2 años su principal necesidad es estar en la guardería para cubrir un deseo de socialización? Desde luego yo no lo creo, la principal necesidad de un niño de esa edad es estar con su familia. Y soy consciente de que hoy en día las guarderías son necesarias para muchas familias que trabajan, pero no nos engañemos, las necesitamos los adultos, no los niños.

Los niños miran el mundo desde otro ángulo y podemos aprender mucho de ellos. Foto: Jaisa Educativos

Hacia los 2 años y medio hay que irse acostumbrando a no llevar pañal, indiferentemente de la capacidad de controlar esfínteres, así ya están preparados para entrar en la escuela como un niño mayor. Nos olvidamos de que cada niño tiene una ritmo de maduración diferente y sobre todo de que la naturaleza es sabia y si confiamos ellos mismos son capaces de dejar el pañal solos. Y quizá os diréis ¿eso es posible? Pues bien, lo que os explico lo he vivido con mis tres hijos. de repente un día ellos solos deciden no llevar pañal. Desde hace justo 2 días mi hijo pequeño que tiene 2 años y medio ha empezado a ir al baño solo por iniciativa propia y es el inicio de un proceso que hará el solo hasta que deje el pañal completamente. En casa no hemos vivido el tener que ir por la calle con 5 mudas por si se escapa el pipi, ni eso de sentarlos cada hora para que aprieten un poquito y se hagan conscientes, ni nada por el estilo. Un día, sin más, están preparados porque la naturaleza ha completado su trabajo y el cuerpo ha madurado hasta poder tener el control.

Si seguimos avanzando, sobre los 3 ya no pueden llevar el chupete al que le habíamos acostumbrado (por no tenerlos en brazos), porque entre otras cosas en el cole no se puede llevar. Tampoco deben tomar pecho ni biberón porque eso no les deja crecer, hace que sigan siendo bebés. Además es bueno acostumbrarlos a «que se entretengan solos en casa», de esa forma son más independientes y mejor si se familiarizan con el ruido, sino luego se asustarán por cualquier cosa. Cuando son un poco más mayores y empiezan con los miedos nocturnos, no deben dormir acompañados, es mejor que se acostumbren a estar solos para superar sus miedos. También es de gran importancia que se acostumbren a una rutina prácticamente inamovible para que no se descoloquen y sepan seguirla porque el día de mañana la vida seguirá siendo una rutina. ¿Y si ha imprevistos?

Uno de los temas que más preocupa a los padres es el de la comida. Los niños deben comer de todo, aunque les de asco, solo tienen que acostumbrarse a los sabores. ¿Todos los adultos comemos de todo? Otra cosa más de la que se encarga la naturaleza, no creo que dependa de que les demos cada día una comida que no les gusta para que se acostumbren a ese sabor. Mi hijo mediano nunca ha querido comer acelga ni judía verde y nunca se la he puesto, pero si la ha visto en los platos de los demás, ahora con 6 años devora estas dos verduras. Debemos quitarnos todas esas ideas de que si no lo hacen todo de pequeños nunca lo harán.

Foto: Jaisa Educativos

 

Por otro lado tienen que saber que el adulto es el que manda y acostumbrarse a aceptar y respetar las decisiones y normas de los mayores. Ah! No les dejemos quedarse nunca nunca con la última palabra ni opinar al respecto, todo lo que hacemos y decidimos los adultos es solo por su bien. Además tienen que comportarse, estarse quietos, escuchar todo lo que les decimos, sentarse bien para comer, no tocar las cosas, «venir aquí» cuando se lo decimos, «irse a su habitación» cuando se lo mandamos, «sentarse en la silla de pensar», recoger, no ensuciar, dar besos a todo el mundo, no llorar, no enfadarse y un sin fin de cosas más. ¿No os parece demasiada presión? Vuelvo a repetir que por supuesto deben aprender las normas sociales de convivencia, pero podemos hacerlo paso a paso y sin esa presión a la que los sometemos continuamente.

Esta es solo una pequeña lista de cosas a las que lo los niños tienen que acostumbrarse (faltan muchísimas más)  para poder vivir en la sociedad actual. Les pedimos todo esto y más durante sus tres primeros años de vida, personalmente me parece una locura.  Tienen que acostumbrarse a tantas cosas que van en contra de su desarrollo personal que no puedo llegar a entender como además muchos profesionales pueden afirmar con tanta seguridad que todo esto beneficia el crecimiento del niño como persona. Y no olvidemos que tras un tiempo “prudencial”, si no consiguen acostumbrase a algunas de estas exigencias, seguramente son hiperactivos, con déficit de atención, o algo que requiera ir al psicólogo, pero tranquilos! con un poco de medicación se soluciona, conseguiremos que los niños estén más relajados y sean capaces de vivir en nuestra sociedad como es debido haciendo lo que todo el mundo hace. ¿Os habéis planteado alguna vez la cantidad de niños que van al psicólogo? ¿y la cantidad de adultos que hacen terapias de algún tipo? ¿De verdad os parece buena toda esta presión social que cada vez menos personas toleran?

Preparar a los niños para el día de mañana es tan importante que dedicamos todas nuestras energías a potenciar estas maravillosas costumbres sociales, enseñándoles todo lo necesario para afrontar un futuro que nadie sabe como será.

Como dice Rebeca Wild en su libro Educar para Ser «¿a quién se le ocurriría alimentar a un niño insuficientemente porque tal vez de adulto deberá soportar una hambruna?»

Todo este conjunto de aprendizajes me parece la mejor forma de conseguir una sociedad como la que tenemos, llena de adultos infelices, con estrés, depresiones, incapaces de ponerse en el lugar de otros, agresivos, con gritos, nervios, divorcios inmediatos, competitivos hasta agotarse, etc. Y los comentarios mas comunes “hay que ver como son los niños hoy en día, están fatal, cuanta violencia, no respetan nada” ¿a caso estamos respetando nosotros su desarrollo? Los niños son y serán de adultos, lo que entre todos estamos haciendo que sean.

Aquí os dejo un vídeo que hace reflexionar sobre este tema. Como nos absorben las rutinas diarias, como la mayoría acabamos andando por el mismo camino, como hacemos lo que se supone que debemos hacer.

¡Pongamos un poco color a la vida, y cambiemos el mundo!

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