Camino a la felicidad -La pirámide de Maslow y Montessori –

Camino a la felicidad -La pirámide de Maslow y Montessori –

8 febrero, 2017 2 Por jaisa

¿QUE NECESITA EL ADULTO COMO GUÍA/ MAESTRO PARA REALIZAR SU TRABAJO?

Soy consciente de que cualquier persona encargada de la educación de un niño necesita muchas habilidades y unas características determinadas para poder atender a los niños como se merecen, pero hoy, os voy a hablar de algo muy concreto, sobre lo que seguramente pensamos más bien poco y de lo que me gustaría concienciar a todo aquel que conviva con niños.

Se oye mucho eso de “yo lo que quiero es que mi hijo sea feliz” y estoy convencida de que todos lo queremos, pero ¿les mostramos realmente el camino para una vida feliz? ¿Sabemos ver y atender las verdaderas necesidades de los niños? ¿O simplemente nos dejamos llevar por la sociedad? ¿Ven en nosotros un verdadero «modelo de felicidad»?

Una de las cosas que siempre me sorprende es ver como hoy en día continuamos basando la sociedad en pilares que para mi no tienen demasiado sentido, y me sorprende aún más ver como esta sociedad, se encarga de transmitir todo eso a los niños a diario.

Vivimos el presente sin ser conscientes de que trabajamos a tiempo completo para el futuro y el futuro nunca llega, porque siempre estamos haciendo cosas para llegar a el, y así, se nos pasan los días, las semanas, los meses, los años, LA VIDA. Hablar sobre este tema daría para varios post, así que voy a centrarme solo en una parte de lo que transmitimos a nuestros hijos, que es algo así como “estudia mucho que te servirá para el futuro, ve a la universidad, esfuérzate mucho (ya sabéis, el trabajo dignifica y aquí en España cuantas más horas mejor), y compra, compra, compra (casa, coche, mucha ropa, etc.), ah y cásate y ten hijos” No importa si quieres o no, no importa si todo eso te hace feliz o no, hay que hacerlo, así es la vida, sigue adelante!

PERO …

¿Y si cambiamos las reglas?, ¿Y si paramos a respirar?, ¿Y si pensamos que queremos y además elegimos hacerlo? , ¿Y si dejamos que los niños decidan sobre sus vidas?, ¿Y si dejamos que aprendan sobre aquello que les llena?, ¿Y si hacemos que se emocionen?, ¿Y si …?

Hoy está más que demostrado que los aprendizajes tienen una gran parte emocional, sin conexión emocional no hay aprendizaje. ¡Hagamos que los niños se emocionen! ¡Hagamos que encuentren sentido a lo que aprenden, que conecten, que sueñen, que proyecten y sobre todo que realicen esos sueños y proyectos sin perder la ilusión!

Foto: Jaisa Educativos

¿Como podemos hacer que aprendan y sean felices?, ¿Como podemos transmitir el amor y el gusto por aprender?, Por supuesto, antes de mostrar ese camino a los niños debemos ser conscientes de nuestro propio camino. Creo que es realmente necesario que todo adulto, si no ha alcanzado ya un nivel de auto-realización, como mínimo esté en esa búsqueda y que esa auto-realización, nos lleve a ser conscientes de lo que es verdaderamente importante en la vida de el ser humano en general y de cada individuo en particular. Solo cuando uno se acerca a eso, es capaz de transmitrlo.

Hoy os voy a hablar de la pirámide de Maslow y cómo su teoría puede ayudar enormemente a dar un enfoque completamente distinto a la educación. Además su teoría sobre las necesidades humanas va muy de la mano con la filosofía Montessori desde la que se tienen muy en cuenta todos los aspectos de los que os voy a hablar a continuación.

A mediados del siglo XX, aparece Maslow en un marco en el que la mayoría de escuelas seguían las teorías del psicoanálisis o el conductismo, centrándose especialmente en las conductas problemáticas de los niños y en el aprendizaje entendiendo al niño como un ser pasivo al que transmitir toda la información. Frente a esta visión de la educación, Maslow, como psicólogo humanista, considera al individuo como un ser activo sensible al medio que le rodea y como tal, partícipe y responsable de la construcción de su propio conocimiento y su experiencia. Especialmente por estos motivos estaba más preocupado en investigar sobre qué hace a la gente más feliz, que les motiva a aprender y a mejorar, y que necesidades tiene cada persona para llegar a alcanzar la realización personal. Para él era importante averiguar qué hacía crecer al ser humano.

María Montessori era también defensora del niño como ser activo y constructor de su propio aprendizaje, de hecho basó toda su pedagogía en este principio.

La Pirámide de Maslow o jerarquía de las necesidades humanas, es una teoría psicológica que profundiza acerca de la motivación humana. Según Abraham Maslow, nuestras acciones tienen lugar bajo una motivación que busca cubrir ciertas necesidades. Defiende que existe una jerarquía de las necesidades humanas, y que conforme se satisfacen las necesidades más básicas, los seres humanos desarrollamos necesidades y deseos más elevados. Maslow cree que las personas tienen el deseo innato de auto-realizarse, para llegar a ser lo que quieran ser, pero sabiendo que únicamente podemos atender las necesidades superiores cuando hayamos satisfecho las básicas e inferiores, es decir, que solo nos preocupamos de temas relacionados con la auto-realización si estamos seguros de que tenemos cubierto por ejemplo, comida y techo, un trabajo estable y unas amistades que nos aceptan.

La Pirámide de Maslow está formada por cinco niveles. Las necesidades básicas se ubican en la base de la pirámide, mientras que las necesidades más complejas se encuentran en la parte más alta. Las cinco categorías de necesidades de la Pirámide de Maslow son: fisiológicas, de seguridad, de afiliación, de reconocimiento y de auto-realización, en este mismo orden.

Fuente: Wikipedia

Fisiología: La primera necesidad del ser humano es fisiológica. El instinto más básico es el de sobrevivir, aquí se incluyen las necesidades vitales para la supervivencia y son de orden biológico. Dentro de este grupo, encontramos necesidades como: necesidad de respirar, de beber agua, de dormir, de comer, de sexo y de refugio entre otras. Maslow piensa que estas necesidades son las más básicas en la jerarquía, ya que las demás necesidades son secundarias hasta que no se hayan cubierto las de este nivel.

Seguridad y protección: Las necesidades de seguridad son necesarias para vivir, pero están a un nivel diferente que las necesidades fisiológicas. Es decir, hasta que las primeras no se satisfacen, no surge un segundo eslabón de necesidades que se orienta a la seguridad personal, al orden, la estabilidad y la protección. Aquí se encuentran: la seguridad física, de empleo, de ingresos y recursos, familiar, de salud, etc. Si se vive con miedo se anula la capacidad para estar atento a otros aspectos de la vida.

Foto: Jaisa Educativos.  Todos tenemos la necesidad de protección y seguridad.

 

Afiliación; Maslow describe estás necesidades como menos básicas, y tienen sentido cuando las necesidades anteriores están satisfechas. Ejemplos de estas necesidades son: el amor, el afecto y la pertenencia o afiliación a un cierto grupo social y buscan superar los sentimientos de soledad. Estas necesidades se presentan continuamente en la vida diaria, cuando el ser humano muestra deseos de casarse, de tener una familia, de ser parte de una comunidad, ser miembro de una iglesia o asistir a un club social.

Reconocimiento: aparecen las necesidades de reconocimiento como la autoestima, el reconocimiento hacia la propia persona, el logro particular y el respeto hacia los demás; al satisfacer dichas necesidades, la persona se siente segura de sí misma y piensa que es valiosa dentro de la sociedad; cuando estas necesidades no son satisfechas, las personas se sienten inferiores y sin valor.

Según Maslow existen dos necesidades de reconocimiento: una inferior, que incluye el respeto de los demás, la necesidad de estatus, fama, gloria, reconocimiento, atención, reputación, y dignidad; y otra superior, que determina la necesidad de respeto de sí mismo, incluyendo sentimientos como auto-confianza, competencia, logro, independencia y libertad. La sensación de saber que yo soy alguien es necesaria para poder ayudar a los demás, si uno no siente que vale no puede ayudar a los demás.

Auto-realización: Por último, en el nivel más alto se encuentran las necesidades de auto-realización y el desarrollo de las necesidades internas, el desarrollo espiritual, moral, la búsqueda de una misión en la vida, la ayuda desinteresada hacia los demás, etc.

¿No creéis que nuestros hijos y alumnos se merecen adultos auto-realizados que al mismo tiempo les muestren el camino de su propia auto-realización?, ¿No se merecen los niños hacer lo que realmente les motiva en sus vidas?, Parte de nuestra misión como adultos es transmitir a los niños que pueden llegar a conseguir cualquier cosa que se propongan, que deben encontrar su misión en la vida y que deben encontrar una misión que les haga felices.

Desde la pedagogía Montessori y a través de la educación cósmica es posible que los niños consigan enfocarse hacia su propia auto-realización. En próximas publicaciones os hablaré sobre este tema desde el enfoque Montessori.

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