¿Qué es y para qué se utiliza?

Dentro de la pedagogía Montessori, la educación para la paz es una parte importantísima del currículo. En las Escuelas Montessori existen numerosos recursos para mantener la paz en el aula  y  resolver los conflictos entre los pequeños, uno de ellos es la Mesa de la Paz, que permite desarrollar la expresión oral, la negociación, la inteligencia emocional y la empatía.

La Mesa de la Paz tiene un doble uso:

usos

Los conflictos surgen en todos los ámbitos de nuestra vida, la visión Montessori consiste en sacar partido de ellos, potenciando  la autonomía y el desarrollo de habilidades sociales y emocionales, en vez de recurrir a distraer o solventar nosotros el conflicto o, peor aún, forzar a “hacer las paces”, ignorar o castigar a los pequeños. Se les proporciona un método, a la vez que un lugar para expresar sus sentimientos y conseguir llegar a un acuerdo exitoso entre las partes. Habilidades sociales que les serán de extrema utilidad a lo largo de toda su vida.

¿Qué necesitaremos?

Organizar una Mesa de la Paz es sencillo, tanto en casa como en el aula. Para ello, necesitaremos:

  • Una mesa, que será utilizada única y exclusivamente para este menester y, como todo en Montessori, será de tamaño infantil y estará bellamente decorada (un mantel bonito y una plantita o un arreglo de flores puede ser suficiente)
  • Se pueden añadir un par de sillas, pero quizás, como los conflictos a veces surgen entre más de 2 niños, puede ser más sencillo que sea una mesa sin mucha altura y que se sienten en el suelo. Las banquetitas pequeñas de plástico de Ikea son una opción muy económica para organizar la Mesa de la Paz en el hogar familiar.

    111334883_9f7df4cf20_z

    Foto de Andy / Andrew Fogg. Enlace a Flickr al hacer click en la imagen.

  • Un reloj de arena, de unos 3 minutos de duración. Mejor de cristal que de plástico, el más bonito y especial que encontremos.
  • Un instrumento de la paz (Una flor o un pequeño objeto muy especial, como una piedra pulida con una forma curiosa, una concha, una perlita…) será el símbolo de la paz y permitirá organizar los turnos de palabra.
  • Una campana, que se hará sonar cuando los pequeños lleguen a un acuerdo

¿Cómo se lo presentamos a los niños?

Antes de animar a los niños a utilizar la mesa, se les debería explicar cuando estén tranquilos como pueden usarla tanto de forma individual como de forma colectiva:

  • La primera presentación consiste en presentar la mesa de la paz para su uso individual, dejando solo la plantita y el reloj de arena y explicándole al niño  “Esta es la Mesa de la Paz, podemos utilizar esta mesa cuando nos sintamos tristes o agobiados. Venimos a la mesa y nos sentamos tranquilamente en ella y observamos como caen los granitos de arena del reloj. Si alguien está sentado en esta mesa, no podemos molestarle, ni nadie puede molestarnos a nosotros cuando estemos aquí sentados. ¿Os gustaría probarla por turnos?

  • Una vez que los pequeños están familiarizados con su uso individual como sitio para descansar y recobrar el ánimo, se les puede presentar el segundo uso de la mesa de la paz. Les mostramos el instrumento de la paz  (flor, objeto especial,…) y la campana, y les explicamos: “La Mesa de la Paz también podemos usarla cuando estemos disgustados con otros compañeros/hermanos/familiares. Les podemos invitar a sentarse con nosotros en la Mesa de la Paz y exponerles porque nos sentimos así. Si aceptan nuestra invitación, tomaremos esta flor (u otro instrumento de la paz) y hablaremos mientras la sostenemos en nuestras manos. Entonces pasaremos la flor para que la otra persona pueda hablar. Solo una persona puede hablar a la vez mientras tiene la flor, y  cuando ésta termina su explicación vuelve a pasar la flor hasta que lleguéis a un acuerdo. Entonces juntos haréis sonar la campanita. Si consideráis que no podéis estar tranquilos podéis posponer la conversación un rato. Si necesitáis a un adulto para moderar la conversación, podéis venir a pedírnoslo”.
foto de la mesa de la paz

Foto de la mesa de la paz del blog Tigriteando. Haz click en la imagen para ir a su página.

El proceso puede modificarse y adaptarse totalmente, teniendo en cuenta estas particularidades:

  • Las normas deberán adaptarse a la idiosincrasia de la clase o la familia, podrían ser las siguientes: No pegar, no interrumpir, no gritar, no insultar y no burlarse del otro.
  • Las frase comenzaran siempre con “yo me siento” no con “Tú has…” Ejemplo: Yo me he sentido triste porque me has quitado este juguete. Yo me he asustado porque me has gritado, etc.
  • Si en algún momento la conversación sube de tono o alguno de los niños comienza a ponerse nervioso, el proceso se interrumpirá brevemente, nunca se pospondrá para siempre, dando oportunidad a los niños para que resuelvan el problema cuando se encuentren más relajados.
  • En general los adultos no intervienen, pero si puede ser necesaria su presencia como “moderador” –no como juez-, sobre todo en el caso de niños más pequeños, menores de 4 años.
  • Se les puede proponer a los niños un “role play” o juego de roles para que observen como puede utilizarse la mesa. Podemos elegir un conflicto recurrente, en mi casa sería quitar un juguete de las manos, los padres podemos escenificarlo para que los niños, sobre todo los más pequeños, entiendan como utilizar esta herramienta

En esta página podemos encontrar más recursos en inglés http://livingmontessorinow.com/2013/01/21/montessori-monday-how-to-prepare-a-peace-corner/

Hay diferentes formas de trabajar la mesa de la paz, esta es una de ellaas. En otra ocasión ecplicaremos más ideas que pueden servir para este propósito.

Texto escrito por Bei de Tigriteando y Editado por Raquel PRuiz