Muchas madres me decís ¡Que sola me siento en esto de la educación respetuosa! Y es que, aunque es cierto que cada vez somos más las que nos sumamos a un cambio de mirada hacia la infancia, el porcentaje aún es muy bajo. Y en realidad somos muchas personas, pero muy repartidas. Quizá uno de los grandes problemas que nos hacen vivir nuestra crianza en soledad, es esa sensación de que tu entorno no te respeta y te juzga a cada momento.

Tras 10 años trabajando desde Jaisa Educativos y ofreciendo formaciones de diferentes temáticas educativas, he podido observar como la mayoría de madres se sienten perdidas en el camino y buscan sobre todo sentirse comprendidas, ahí estaba yo hace 15 años, ya desde el embarazo ¿Te sientes así muchas veces?

Cuando decides seguir tus instintos y tu corazón y vivir con otra mirada hacia el mundo, que no es la de la mayoría, te invade una sensación de soledad e incomprensión. Te invaden las dudas, los miedos, la rabia e incluso la tristeza y la impotencia en muchas ocasiones. Pero tienes claro que eso es lo que quieres y que hay que cambiar las cosas, no sabes como, pero vas a por ello y a pesar de todo, nada te puede parar, porque sabes que quieres una vida mejor y un mundo mejor. ¿Y sabes? No estás sola y no eres la única con tu forma de ver y entender el mundo, cada vez somos más, estamos más empoderadas y somos más fuertes.

Imagen compartida por Jaisa Educativos original de Mama Marketing

Seguro que te has sentido juzgada e incluso tachada de loca o de mala madre muchas veces. Si das pecho a demanda y además lo das hasta los 3, 4 o 5 años, malo porque nunca se va a despegar de ti y ya son mayorcitos y tienen dientes para comer. Además lo vas a convertir en un niño dependiente. Si haces colecho porque jamás se irán de tu habitación, cuando tengan pareja se la traerán también a tu habitación para dormir todos juntos con los suegros. Si respetas que se ponga o no zapatillas por casa, que se ponga o no la chaqueta siempre se oye un “claro, como se nota que los tuyos nunca se ponen malos”, pues no se, quizá es un indicador de porqué no enferman tanto ¿no?

Imagen de Jaisa Educativos. Dar pecho si ya tienen dientes ¡y en la calle!

Niños con décimas de fiebre sin llegar ni a 38 “dale el dalsy que se espabilará un poco”, “ay, mira que hacer al niño estar así con un poco de fiebre, si no hace falta” y luego claro “como los tuyos no se ponen enfermos ni les dura una semana” y así, siempre. 

Seguro que también os suena eso de que no se puede pedir opinión para todo a un niño, que ellos no pueden decidir sobre la vida familiar (es que ellos no son de la familia son de otro planeta) y mucho menos darles depende que libertades. Si hacen siempre lo que quieren y opinan de todo no van a poder vivir en sociedad porque estarán asalvajados, como si los criáramos en las cavernas y los lleváramos desnudos por la calle ¿a que te suena? Oye y resulta que ahora todo el mundo dice, “ayyy que claras tiene las cosas tu hijo, no le cuesta dar su opinión y no tiene miedo de que se rían de él. Ohh que niño más respetuoso, etc.” Y tu has tragado todo tipo de comentarios durante 14 años.

Y el tradicional déjalo llorar y no lo cojas que se malcría. ¡Cuántas autoestimas por los suelos e inseguridades creadas por esa creencia! Desde luego no siento que mis hijos, ahora mayores, estén malcriados (que palabra tan horrible por cierto) y es más, saben perfectamente que si les sucede algo yo voy a acudir corriendo, y que siempre va a tenerme cerca. Nos hemos ahorrado todos los miedos nocturnos y otro tipo de miedos y no me arrepiento para nada de haberlos atendido cada vez que han llorado.

Creo que tengo tantos comentarios recibidos de este tipo acumulados, que podría escribir un libro y estoy segura que vosotras también.

Imagen de Jaisa Educativos. Niños descalzos.

Si algo puedo decir con seguridad, después de tantos años, es que la educación respetuosa merece la pena, lo veo en mi hijo mayor todos los días. A punto de cumplir 15 años, es  quien me demuestra a diario que aunque el camino no es fácil por la presión social, lo estamos haciendo bien, es un adolescente increíble. Y por supuesto que como padres, Javi y yo nos equivocamos, pero aprendemos y crecemos juntos, tomando decisiones sobre cómo abordar cada tema en familia. Si, nuestros hijos participan en muchas de las decisiones, siempre que se puede.

También puedo asegurar que tras 14 años cambiando esta mirada y difundiendo para que se cambie a nivel social, es que al final, encuentras en el camino gente maravillosa que te apoya, unos se quedan más tiempo y otros se cruzan para aportarte valiosos aprendizajes. Quédate con esas personas y no te dejes vencer a nivel emocional por las que solo juzgan, al final, tu vida y la de tu familia es cosa vuestra y te aseguro que cuando veas a tu hijo viviendo una adolescencia alucinante, vas a sentir que todo valió la pena.

Mi familia y yo seguiremos trabajando por un cambio de mirada

Para mí, siempre ha sido prioridad conocer las máximas herramientas posibles para poder entender cada etapa de mis hijos. ¿Por qué no se come una galleta rota si es una galleta igual? ¿Por qué no puedo mezclar 2 alimentos en el mismo plato? ¿Por qué no hay forma de que no camine descalzo? ¿Por qué se enfada tanto por cosas que yo considero simples? ¿Por qué de repente tiene este miedo? ¿Por qué llora estos días por todo? ¿Por que …?

Otra prioridad ha sido conocerme a mí misma y conseguir trabajar todos esos aspectos que podía mejorar. Así que los últimos 14 años de mi vida, incluso antes, he hecho de todo para crecer y mejorar para mi y para mi familia, abordando cada cosa por separado y pasito a pasito. ¿Por qué hay días que me molesta tanto que lloren y otros tengo infinita paciencia para acompañarlos? ¿Por qué me afecta tanto lo que me diga mi entorno? ¿Por qué no soy capaz de organizarme para llegar a todo? ¿Por qué me siento tan desbordada? ¿Por qué no consigo sacar ni un segundo para ir al baño sola? ¿Por qué…?

Una no acaba nunca de hacerse preguntas y de replanterse todo, lo importante es desglosarlas una a una y abordarlas y quedarte simplemente dejando pasar el tiempo. Te aseguro que a mi me ha funcionado con formaciones, asistiendo a grupos de trabajo, buscando a personas especialistas en cada temática y rodeándome de personas bonitas.

En los últimos años mi familia ha dado un cambio muy profundo. Hemos mejorado de forma increíble a todos los niveles y aunque me costó tomar esta decisión y lanzarme, me animé a ayudar a todas las familias que lo necesitan y especialmente a mujeres, a crecer y sentir que todo esto, además de que merece la pena, ayudará a transformar el mundo, al menos nuestro mundo más cercano.

Si buscas equilibrio y crecimiento a todos los niveles y además sientes esa soledad en la crianza, voy a hacerte una propuesta que seguro que puede ayudarte. Acabo de abrir un grupo en el que encontrar esa tribu. No importa lo difícil que resulte, no importa si ahora te sientes como en un montaña rusa, puedes hacer lo que te propongas y voy a acompañarte y a contarte como mi familia y yo hemos conseguido estar cada vez mejor. Voy a compartir contigo todas las herramientas que a mi me han ayudado a lo largo de estos años y además tendrás la ayuda de otras muchas mujeres que están en tu mismo camino. Entra aquí y mira lo que te ofrece esta oportunidad.

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Muchas gracias por seguirme en esta aventura

Sandra Vallcanera

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