Día 1. Biografía de María Montessori

Lección 1: Biografía de María Montessori (1870-1952)

ÍNDICE

1870-1890. Del nacimiento a su primera graduación.
1896. La primera mujer médico.
1898. Su maternidad
1899. El congreso de Turín.
1900. Congreso en Londres e investigaciones de médicos franceses.
1901. El instituto ortofrénico
1902. Amplia sus estudios.
1907. Primera casa de los niños
1910. Renuncia a la medicina.
1911. El método Montessori en el sistema oficial.
1913. Primera casa de los niños en Norte América.
1914. Se aplica su método a niños de 6 a 12 años.
1915. La casa de Cristal
1916. El Método Montessori avanzado
1922. Inspectora de educación.
1923. Doctora Honoris Causa
1924. Respaldo de Mussolini
1926. Fundación de la Real escuela del Método Montessori
1929. Primer congreso internacional y AMI
1936. Traslado a Holanda
1939. La India
1948. Nuevas publicaciones
1949. La mente absorbente
1950. Reconocimientos
1952. Muere en Holanda

1870-1890. Del nacimiento a su primera graduación.

María Montessori nació en Chiaravalle, provincia de Ancona, Italia, en 1870. De una familia de clase media.

Lugar de nacimiento de María Montessori

1880. María Montessori con 10 años

María Montessori con 16 años

Es sencillo pensar, tras conocer sus aportaciones que podía pertenecer a la clase alta y que con dinero es más fácil llegar a todas partes, pero la realidad es que todo lo que consiguió lo hizo con una enorme fuerza de voluntad, mucho trabajo y un gran convencimiento de la necesidad de cambiar la educación y con ello transformar el mundo.

Fue una mujer adelantada a su tiempo, toda una visionaria, que luchó contra todo prejuicio y sorteó todos los obstáculos de una época, a penas abierta, a la participación femenina en el ámbito social, lo que da aún mayor valor a su aportación a la humanidad.

Ya de muy joven estudió ingeniería y biología. En 1890 se graduó en la escuela técnica científica de Roma y decidió estudiar medicina en la Universidad de Roma, una opción casi imposible para una mujer en aquella época. A pesar de todo ella estaba decidida a estudiar medicina pero se le negó la admisión a la Universidad de Roma debido su sexo. El Papa León XII, que era muy culto, animó a su admisión al decir que “no conocía autoridad capaz de negar la misión de curación de una mujer.”

Papa León XII

1896. La primera mujer médico.

Pese a la oposición de su padre, que quería que fuera maestra, y tras conseguir el permiso del Papa, se matriculó en la universidad de medicina de Roma y en 1896 y, con 26 años, se convirtió en la PRIMERA MUJER MÉDICO DE ITALIA, graduada en medicina pediátrica.

1896. graduación de medicina

María era la única mujer en la escuela de medicina y se hicieron reglas especiales para ella.

Con estas anécdotas podréis haceros la idea del enorme esfuerzo que realizó para graduarse. En aquella época, los estudiantes de medicina aprendían a través del estudio y la disección de cadáveres de forma práctica. Debido a su sexo, se vio obligada a diseccionar los cadáveres sola de noche, porque se consideraba indecente que una mujer viera cuerpos desnudos. Así que cuando todos los hombres se habían ido, ella se quedaba a realizar sus prácticas. También tenía que sentarse al final en las aulas y entrar y salir la última después de que todos los hombres lo hubieran hecho.

Fue miembro de la Clínica Psiquiátrica Universitaria de Roma. Finalmente y a pesar de que ella era científica acabó haciéndose famosa por sus contribuciones en el campo de la educación, que ella había rechazado por ser el refugio tradicional de las mujeres.

Al principio de su carrera profesional, aceptó dar charlas en toda Europa a favor de los movimientos feministas, de la paz, y de la reforma legal sobre trabajo infantil. Preocupada como feminista por las condiciones sociales de las mujeres y los niños, participó en varios congresos internacionales sobre esta temática. En 1896 la eligieron para representar a la mujer italiana en el Congreso Feminista celebrado en Berlín, donde defendió la causa del trabajo en la mujer y lo hizo con tanto ardor y eficiencia, que su presentación fue publicada en la prensa de varios países.

Montessori se hizo conocida y altamente respetada en toda Europa, lo que indudablemente contribuyó a la publicidad que rodeó a sus escuelas.

Otra de sus maravillosas aportaciones que ahora vemos como algo habitual, la defensa de los derechos de las mujeres, consideradas personas de segunda clase en su época. Hablar ahora de feminismo, derechos de la infancia y de la mujer es algo que está a la orden del día, a pesar de que queda mucho trabajo por hacer, pero en aquella época, que una mujer se atreviera a hablar de estos temas le otorga si cabe, más valor a lo que hizo. De hecho ella misma demostró personalmente que la mujer estaba perfectamente capacitada para ejercer carreras consideradas de hombres graduándose no en una, sino en varias de ellas.
Su lucha por los niños la iremos viendo a lo largo de este documento.

1898. Su maternidad

Nació su hijo Mario de una relación a escondidas con el profesor Giuseppe Montessano, codirector de psiquiatría con el que trabajaba. Su vida personal quedó afectada, ya que por los condicionamientos machistas de la época y el entorno, tuvo que renunciar a su relación de pareja y a criar a su hijo para no afectar su reputación y especialmente la del doctor Montessano.

En esa época era una situación muy vergonzosa para una mujer tener un hijo fuera del matrimonio, María, sin embargo se negó a abandonar a Mario, y con el permiso de la familia Montessano, lo visitaba tan a menudo como podía en la casa de unos granjeros, a quienes Giuseppe les había encargado su manutención, mientras se comprometía con Rita, la novia que su familia había escogido como la esposa adecuada. Nunca lo reconoció como hijo.

En plena adolescencia de Mario, María, llegó a decirle que era su madre pero lo presentó a la sociedad como su sobrino. Mario, desde entonces, la siguió por todo el mundo y se convirtió en su inseparable asistente.

El hecho de no poder encargarse directamente de su propio hijo, hizo que su lucha fuera aún mayor y que se desviviera a favor de los derechos de las mujeres y los niños para que ninguna mujer tuviera que separarse nunca de sus hijos y los niños no vivieran situaciones de desamparo. Este y otros motivos que iremos viendo la llevaron a vivir exclusivamente por y para los niños.

1899. El congreso de Turín.

Participó en el congreso pedagógico de Turín y en esta ocasión defendió la necesidad de realizar programas educativos para los niños con deficiencias, además de unir las aportaciones médicas y las educativas para ayudar a mejorar a estos niños desde todos los ámbitos.

En la actualidad estamos muy acostumbrados a oír hablar de la interdisciplinariedad en el ámbito educativo y es más o menos común que varios profesionales de diferentes áreas hagan diferentes aportaciones, cada uno desde su campo, para realizar un diagnóstico y una actuación lo más acertada posible. En la época de María Montessori hablar de relacionar medicina y educación fue toda una revelación.

1900. Congreso en Londres e investigaciones de médicos franceses.

Participó en otro congreso en Londres, donde atacó severamente la práctica de utilizar niños en los trabajos de las minas de Sicilia y dio su apoyo a un movimiento en contra de la explotación laboral infantil, patrocinado por la reina Victoria I.

Denunció también las condiciones precarias del trabajo de las maestras y la necesidad de igualar los salarios de hombres y mujeres. Ella creía firmemente que la mujer podía hacer una gran contribución a la humanidad formando parte del ámbito laboral, en cualquier campo.

Como veis ya hace más de 100 años que ella empezó a pedir algo que aún no se ha conseguido al 100%, ¡igualar salarios!
Sobre el tema de la explotación infantil, queda mucho por recorrer. Todos sabemos que en muchos países esta práctica es común y medio mundo sigue mirando para otro lado mientras millones de niños realizan jornadas laborales interminables. Es trabajo de todos educar para un nuevo mundo, como bien dice el título de uno de los libros de María Montessori. Si educamos a los niños de todo el mundo en el respeto conseguiremos erradicar estas prácticas. De momento parece una utopía, pero tenemos que ir a por ella, si no ¿qué futuro nos espera?

Descubrió su vocación como pedagoga mientras trabajaba como asistente en la cátedra de psiquiatría. En sus habituales visitas a los manicomios observó cómo los niños con retraso mental vivían en las mismas condiciones que los adultos y eran tratados como dementes. En una ocasión, una de las cuidadoras informó de que los niños jugaban en el suelo con las migas que se les caían durante la comida. Tras observarlos, María Montessori se dio cuenta de que los niños se aburrían enormemente al no tener nada que manipular. Llegó a la conclusión de que, más que un problema médico, las deficiencias mentales eran un problema pedagógico, y pensó en prepararles un ambiente agradable para ayudarlos, con la seguridad de que un tratamiento basado en una educación especial ayudaría a su condición mental.

María Montessori conoció la existencia de un método para este tipo de niños desarrollado por dos médicos franceses, Jean Ìtard (1775-1838) y Edouard Sèguin (1812-1880) y pidió autorización para ir a París a conocer de cerca sus investigaciones.

Jean Ítard

Edouard Sèguin

Ahora es fácil llegar a esta conclusión, pero aquello fue todo un descubrimiento. Los niños diagnosticados con cualquier deficiencia, por pequeña que fuera, estaban condenados a vivir encerrados en centros para enfermos mentales sin posibilidad de mejoría. Tened en cuenta, que en aquella época hasta la sordera era considerada una deficiencia importante como para catalogar a los niños de “idiota”. Todos daban por supuesto que aquellos niños nunca aprenderían nada y es más, tampoco valía la pena porque su vida nunca llegaría a ser nada. María Montessori, como doctora y observadora que era se dio cuenta de que la medicina no aportaba ninguna solución para aquellos niños y si podía aportarse mucho desde la pedagogía. En este momento empezó a forjarse la base de su método sin que ni ella misma lo supiera.
Se ha avanzado mucho desde entonces, pero no podemos relajarnos como sociedad, muchos niños siguen necesitando una atención que no reciben y que siendo adecuada les podría permitir una mejoría increíble. Lo más común en la actualidad, por poner un ejemplo, son los miles de diagnósticos de TDAH realizados a la ligera y tratados con
medicación, cuando muchos de estos niños la única medicación que necesitan es la de poder moverse, como es natural en los niños.
Sé que este es un tema controvertido, pero tras haber trabajado directamente con muchos niños diagnosticados de TDAH me atrevo a decir, y siempre es mi opinión personal, que un buen porcentaje podría tratarse solo modificando la forma en la que aprenden y permitiendo que puedan hacerlo en movimiento.

Itard es más conocido por su trabajo con el “Salvaje de Aveyron”, un joven que fue encontrado vagando desnudo en la selva tras 10 años viviendo solo, al que Itard quiso “enseñar a comportarse como una persona”.

Imagen extraída de la película “El salvaje de Aveyron”

Su experimento tuvo un éxito relativo, pues se encontró con que el “niño salvaje” no colaboraba y no tenía deseos o no podía aprender muchas cosas. Esto llevó a Itard a suponer la existencia de períodos de desarrollo en el crecimiento humano normal. El niño debe ser estimulado en el momento adecuado o crecerá por siempre carente de las habilidades humanas y los conceptos intelectuales que perdió en la etapa en la que podían haber sido aprendidos fácilmente.

Montessori se inspiró en ese aspecto de las investigaciones de Itard y más adelante se transformó en la piedra angular de su método: los “periodos sensibles” que veremos en próximas lecciones.

Imagen extraída de la película “El salvaje de Aveyron”

En la primera imagen podemos ver como Itard intenta enseñar a Víctor de Aveyron a caminar correctamente. Si os fijáis en la postura corporal observareis que no es la adecuada para un niño de 10 años. ¿Qué ocurrió? Itard se dio cuenta de que se había pasado el momento en el que el niño hubiera aprendido a caminar correctamente (entre los 8 meses y los 2 años) y que después de haber estado moviéndose como los animales era muy difícil que a los 10 años adoptara una postura humana completamente normal, su musculatura no se había preparado para caminar de pié. El niño salvaje aprendió a caminar, pero lo hizo con mucho esfuerzo y nunca caminó correctamente del todo.
En la segunda imagen se les ve sosteniendo un libro. Lo mismo sucedió con el lenguaje, aprender a hablar y a vocalizar fue un trabajo muy costoso para aquel niño que había tenido siempre como modelo a los animales.
María Montessori que estudió las teorías de Itard dio muchísima importancia al hecho de facilitar al niño que aprenda cada cosa en el momento en el que el niño tiene la habilidad de hacerlo. Lo veremos más adelante al hablar de los periodos sensibles.

De Eduardo Seguin, Montessori obtuvo una nueva confirmación del trabajo de Itard, junto con un sistema más específico y organizado para aplicarlo a la educación cotidiana de los disminuidos.

Seguin escribió que este tipo de niños tienen impedido el movimiento, la sensibilidad, la percepción y el razonamiento, la afectividad y la voluntad y la única
manera de remediarlo era mediante la educación. Propuso fomentar las buenas condiciones en lo que se refiere a la higiene, la alimentación, el vestido y un régimen de vida personalizado. Séguin insistió mucho en la percepción: enseñaba a captar la temperatura, la consistencia, el volumen y la dimensión. También entrenaba la visión. Observó que este tipo de niños eran más sensibles a los sonidos de los instrumentos que a la voz. Trató de enseñarles a distinguir distintos tipos de notas y de entonaciones de la voz humana. También creó métodos para entrenar el gusto y el olfato.

Observó que es a través de la experiencia que un niño desarrolla su inteligencia y concedió suma importancia a la imitación, a las actividades de juego y a las oportunidades de ensayar y experimentar lo que se había aprendido.

Seguin fue uno de los primeros en observar que los niños necesitaban manipular para poder aprender y que aprenden básicamente a través de los sentidos. Esta observación será posteriormente otro de los pilares básicos de la pedagogía Montessori, la educación de los sentidos y el desarrollo del área de sensorial en un ambiente preparado, de lo que hablaremos más adelante.
De estos dos antecesores, Montessori tomó la idea de un enfoque científico de la educación, basada en la observación y la experimentación.

Hoy, Séguin es reconocido como el padre de nuestras técnicas modernas de educación especial para los deficientes.

Cuando regresó a Italia fabricó parte de estos materiales de tipo sensorial para los niños de los asilos. Su éxito alcanzó notoriedad mundial cuando, dos años después de que empezara, muchos de los adolescentes “deficientes” de Montessori lograron pasar los exámenes estandarizados para sexto grado de las escuelas públicas italianas. Aclamada por este “milagro”, Montessori respondió sugiriendo que sus resultados demostraron solamente que las escuelas públicas debían ser capaces de obtener resultados enormemente mejores con los niños normales.

Estaba convencida de que su método podía aplicarse con niños “normales” obteniendo resultados abrumadores. Si unos niños con retraso mental habían conseguido eso, imaginar el nivel que podría conseguirse en la escuela pública. Ella creyó siempre en el potencial de los niños y en que ofreciéndoles un ambiente adecuado con infinidad de propuestas a su alcance, los niños serían capaces de aprender como nunca nadie había imaginado. Y así fue y así es en las escuelas actuales en las que no se coarta la libertad de los niños para aprender ni se mata su curiosidad intentando que aprendan por obligación cosas para las que no están preparados ni les generan interés.

1901. El instituto ortofrénico

En 1901, Montessori fue designada Directora del nuevo Instituto Ortofrénico, adjunto a la Universidad de Roma, antiguamente usado como asilo para los niños “deficientes y locos” de la ciudad, la mayoría de los cuales eran probablemente retrasados o autistas.

Ella inició una ola de reformas en un sistema que anteriormente había servido tan solo para confinar a jóvenes mentalmente deficientes en habitaciones vacías. Cómo conocía la necesidad que tenían sus pacientes de estimulación, actividad con fin propio, y autoestima, Montessori insistía en que el personal hablara con los pacientes con el mayor respeto e Ideó un programa para enseñar a sus pacientes a cuidarse a sí mismos y al ambiente.

María Montessori enseñaba a los niños desde las ocho de la mañana hasta las siete de la noche sin descanso, nunca hacía vacaciones. Ella misma se sentaba a trabajar con cada niño el material que les había preparado con anterioridad y los alumnos del asilo pudieron aprender a leer, escribir y a contar. La gente lo vio como un milagro, pues nunca creyeron que esos niños deficientes tuvieran capacidades para aprender.

La convicción de que la aplicación a niños normales de métodos similares a los aplicados a niños de lento aprendizaje contribuiría a desarrollar su personalidad de una forma sorprendente, la inclinó hacia el trabajo con niños normales.

Tras estas y otras observaciones decidió a dedicarse a los niños el resto de su vida. Desarrolló su propia pedagogía científica que partía siempre de la observación y del método científico para elaborar sus materiales y su filosofía.

Aquellos niños encerrados en habitaciones vacías solo recibían trato médico y nada de cariño. Está demostrada científicamente la necesidad de afecto que tenemos todos los seres humanos (y no solo humanos). El simple hecho de que las cuidadoras saludaran a los niños educadamente al entrar y al salir, que les hablaran con calma y con respeto ya supuso una mejora.
Personalmente opino que en este tema la sociedad tiene un gran trabajo que hacer. Nos vamos privando inconscientemente de dar y recibir ese afecto tan necesario y lo peor es que enseñamos a los niños a privarse de eso y de expresar lo que sienten. Creo que es uno de los grandes problemas del ser humano y la causa principal de muchos problemas que hay en la actualidad. En el mundo falta entre otras cosas, expresar el amor y el afecto, no sentir vergüenza por llorar, falta tocarse más, besarse más y sobre todo aprender a tener empatía. Esto si debería ser una asignatura obligatoria en las escuelas, LA EMPATÍA.
Escuchamos mucho expresiones de este tipo: “yo soy así y a quien le parezca mal que no me mire”, “si no te gusta como soy ahí tienes la puerta”, “yo no quiero que pegues, pero si te pegan tu pega más fuerte”. ¿No sería mejor intentar ver lo que al otro le molesta de mi para no hacerle sentir mal? ¿Qué tal resolver el conflicto para que no pegue ninguno de los dos? Tenemos que convivir con infinidad de personas diferentes a diario ¿y si enseñamos eso? A convivir con respeto. María Montessori fue pionera en introducir la importancia de trabajar en la paz y el respeto en los ambientes preparados. Es una pena que en este sentido hayamos evolucionado tan poquito.
Sobre el tema de la higiene y aprender a cuidarse a sí mismos y al ambiente también fue toda una revelación. Para María Montessori, lo más importante, antes de aprender a leer, a escribir y a sumar, era aprender a cuidarse. Como médico que era sabía que la higiene era algo importantísimo y que los niños debían aprender sobre este tema como algo prioritario. La misma importancia dio al cuidado del ambiente, que era el lugar en el que todos pasaban largas jornadas y por lo tanto con el que se tenían que sentir a gusto.
De aquí surgió el desarrollo del área de la vida práctica que se encuentra en todos los salones Montessori que veremos más adelante.

1902. Amplia sus estudios.

En 1902 empezó sus estudios de pedagogía, psicología experimental y antropología.

Estos estudios le permitieron tener una visión global del niño y le ayudaron aún más a estructurar su método.
Actualmente, la educación y la medicina han llegado a tal punto de especialización que un maestro de lengua no puede resolver dudas de matemáticas o viceversa. Un guía o un maestro debería tener una cultura lo más amplia posible en todos los campos. En las antiguas escuelas rurales en las que había un maestro para 40 niños de diferentes edades ese maestro debía estar formado al máximo, es una lástima que esto se haya perdido porque los niños aprenden no aprenden de forma global, si no de forma segmentada y sin enlazar unas materias con otras, cuando todo, absolutamente todo en el mundo está completamente conectado.
Lo mismo pasa en medicina y suelo poner este ejemplo que es clarísimo, si caminando por la calle sufres un infarto y en ese momento pasa por allí
un dermatólogo, probablemente no sabrá actuar correctamente porque su especialidad no es el corazón, aún siendo médico. Quizá es un ejemplo exagerado, pero es para crear consciencia del nivel al que estamos llegando.

1907. Primera casa de los niños

Desafortunadamente, el Ministerio de Educación Italiano no recibió bien la idea de aplicar el método con niños normales, y le negaron el contacto con niños en edad escolar.

La situación socio-económica en Italia empezó a mejorar y, bajo el proyecto Tálamo, se construyeron grandes conjuntos de viviendas familiares para la clase trabajadora.

La educación formal en aquella época no se iniciaba hasta los seis años, por lo que los niños menores de esa edad representaban un problema al quedarse solos en esos nuevos barrios, muchos de ellos desatendidos por sus familias debido a la realidad social. Así que el Ministro de Educación ofreció a María Montessori que se ocupara de estos niños. Por ese motivo, en 1907, se inauguró la primera Casa de los Niños en el barrio de San Lorenzo, Roma.

Inauguración de la primera Casa de los Niños

Lamentablemente el interés de ese proyecto residía básicamente en mantener a los niños fuera de las calles para que no dieran una mala imagen de cara a la campaña política, la parte educativa no era tan importante. Lo maravilloso fue que esos niños salieron más que beneficiados.
Por otro lado permitieron a María Montessori trabajar con niños de hasta 6 años. Como no estaban en edad escolar y además eran de un barrio pobre a nadie le importaba demasiado si aquellos niños aprendían o no. Este comentario lo hago, porque actualmente sigue pasando lo mismo. La sociedad en general no es consciente de la gran importancia que tiene la etapa de 0-6 y total, como son pequeños no pasa nada si experimentamos. Tampoco pasa nada si les tratamos de una manera o de otra, son pequeños y no se enteran de nada. ¡Qué gran error! Esta etapa es precisamente la más importante en toda la vida de un ser humano, donde se sientan las bases de absolutamente todo. Es la etapa en la que los niños deberían recibir el mejor trato de toda su vida. María Montessori lo sabía hace un siglo y hoy ha quedado demostrado con diferentes estudios la suma importancia de esta franja de edad, y aún así, la sociedad actúa de una forma de lo más contraproducente con los niños.

La primera “Casa dei Bambini” o “Casa de los Niños” estaba ubicada en el peor distrito de Roma. Las condiciones a las que Montessori se debió enfrentar fueron muy duras. Su primer curso estaba formado por cincuenta niños entre dos y cinco años de edad, a los que les ensañaba una cuidadora sin entrenamiento. Los niños permanecían en el centro desde el amanecer hasta el anochecer, mientras sus padres trabajaban. Recibían dos comidas al día, se les bañaba regularmente, y estaban en un programa de cuidado médico. Eran niños que vivían en condiciones de pobreza extrema. Ingresaron a la Casa de los Niños, el primer día llorando y empujando, mostrando en general una conducta agresiva e impaciente. Montessori, sin saber si su experimento funcionaría en tales condiciones, empezó por enseñar a los niños mayores como ayudar en las tareas que todos los días debían hacerse.

Primera casa de los Niños

Veremos la importancia que tuvo el hecho de encontrarse con un grupo de niños con esa diferencia de edades a la hora de elaborar su método.

Preparó un ambiente con mobiliario acorde al tamaño de los niños y elaboró diferentes materiales para que aprendieran a leer, escribir, contar, medir y conocer las figuras geométricas. Inicialmente, al terminar las clases, los materiales se guardaban en un armario alto, pero al llegar un día encontró que los niños ya habían elegido cada uno su material y estaban trabajando silenciosamente. No los regañó, pues se dio cuenta de que no era necesario guardar el material. Mandó a hacer muebles de la altura de los niños, con el fin de que tuvieran a su alcance los elementos deseados. Cuando María Montessori terminaba el trabajo con los niños, meditaba sobre lo que había observado durante el día y anotaba en un cuaderno sus descubrimientos.

Uno de los primeros salones Montessori con los niños trabajando

¡Qué importantes fueron sus observaciones! Algo tan común ahora como entrar en un aula y encontrarse con mesas y sillas adaptadas al tamaño de los niños fue propuesto por María Montessori. Todo pensado para facilitarles el hecho de que pudieran hacer las cosas por sí mismos. Cubiertos pequeñitos para comer, jarritas pequeñas que permitieran ser transportadas por los más pequeños sin que les pesaran demasiado, mobiliario adaptado a su altura para los materiales, incluso la madera de la que hizo fabricar los muebles estaba seleccionada para que pesara poco y permitiera a los niños moverlos con facilidad. En la actualidad, todo esto sigue siendo de vital importancia para crear un ambiente Montessori.No hay nada fuera del alcance de los niños ni nada que no pueda ser tocado, porque si no puede tocarse es porque no es adecuado para ellos, por lo tanto no debe estar en el ambiente. En próximas lecciones veremos las características de un ambiente Montessori.

Gracias a su gran capacidad de observación, descubrió la atracción que los materiales por sí mismos ejercían sobre los niños normales, sin necesidad de persuadirlos como a los deficientes. También observó que al terminar el trabajo, los niños normales experimentaban satisfacción, felicidad y reposo.

Los resultados fueron de nuevo sorprendentes, observó que a diferencia de los niños retrasados que debían ser continuamente estimulados para usar los materiales, a estos pequeños les atraían sin más y mostraban un gran interés. Los niños pasaron rápidamente de vagar sin rumbo a asentarse durante largos períodos de actividad constructiva fascinados por todos los materiales. Además, para sorpresa de Montessori, los niños de tres y cuatro años disfrutaban aprendiendo las destrezas prácticas de la vida diaria que reforzaban su independencia y autoestima. Pronto, los niños mayores empezaron a hacerse cargo del cuidado de la escuela, ayudando a su maestra con la preparación y distribución de las comidas y el mantenimiento de un ambiente impecablemente limpio. La conducta de ellos como grupo cambió radicalmente; de ser los niños de la calle, a ser ejemplos de amabilidad y cortesía.

En los salones Montessori no se intenta convencer a los niños para que hagan algo. Se les puede hacer una propuesta y ellos deciden si la aceptan o no, si no la aceptan se respeta su decisión. No se obliga a aprender unos contenidos o habilidades. Los niños deciden que quieren hacer y el simple hecho de conseguir algo nuevo ya es satisfactorio para ellos, eso les motiva a seguir aprendiendo.

1909. Primera formación de guías

En 1909 se realizó el Primer Curso de Guías Montessori.

Ese mismo año publica “El método de la pedagogía científica” donde definió una serie de materiales pedagógicos de estudio y manipulación que serían la base de su método.

Puedes encontrarlo AQUÍ

1910. Renuncia a la medicina.

El 10 de noviembre de 1910 comunicó su renuncia al ejercicio de la medicina y al puesto que tenía en la Universidad de Roma, para dedicarse completamente a la educación.

1911. El método Montessori en el sistema oficial.

En 1911, el método Montessori se convirtió en el sistema oficial en Italia y Suiza. Además de en las escuelas, desde 1909 usaban el método en los asilos para huérfanos y en los hogares infantiles.

Los libros y escritos de María Montessori fueron rápidamente traducidos a diferentes idiomas.

A partir de la decisión de Montessori de proteger a los niños de todo el mundo a través de la difusión de su método, se desató una ola de admiración por su obra, principalmente en Estados Unidos, donde se defendió la idea de que era posible unir a niños de diferentes culturas mediante este método que pretendía ser el portador de las leyes universales de la humanidad.

Ella siempre lucho para la paz. Lo más importante de su método, más que enseñar a leer y a escribir, es transmitir a los niños la importancia de vivir en paz y de ver que sería perfectamente posible convivir sin guerras en un lugar donde residan personas de diferentes culturas. Ahora esto parece impensable en un mundo que amanece continuamente en guerra, aún así, yo prefiero seguir poniendo ese granito de arena para que un día todos podamos vivir en paz en nuestra propia casa en todos los países del mundo.

Trabajando con la escalera marrón

1913. Primera casa de los niños en Norte América.

En 1913, el científico estadounidense Alexander Graham Bell, quien había conocido el trabajo de Montessori a través de un artículo de revista, la invitó para dar unas conferencias. Cuando llegó a Estados Unidos, le organizaron una gran bienvenida en la Casa Blanca y se hospedó en la casa del científico Thomas Alva Edison.

Llegada de María Montessori a EEUU

Ese mismo año, Alexander Graham Bell y su hija abrieron la primera Casa de los Niños invitando a Montessori a trabajar en ella. Fue una época de gran auge, durante la cual se formó la American Montessori Association encabezada por la esposa de Graham Bell y Margaret Wilson como secretaria.

Mabel y Alexander

Primer curso internacional de guías y primera escuela Montessori en España. En enero de 1913 se llevó a cabo el Primer Curso Internacional Montessori en Roma, con participantes de diferentes nacionalidades, aunque la mayoría eran estadounidenses. Ese mismo año se abrió la primera escuela Montessori en España.

Durante toda su vida, la doctora Montessori entrenó guías en diferentes países, lo que la llevó a vivir en España, Países Bajos y la India. Sus publicaciones se han traducido a diferentes idiomas. Consideraba que todos los niños eran iguales, independientemente de la nacionalidad, la posición económica o la religión, y a pesar de que profesó su fe católica, mostró total tolerancia hacia otras religiones, como la musulmana o la judía. Para María los niños tenían que ser felices para luego convertirse en adultos buenos y trabajadores, éste es uno de sus pensamientos más importantes.

Esto último debería ser lo más importante a tener en cuenta, que los niños sean felices por encima de todo. Sin darnos cuenta seguimos el camino marcado por la sociedad y les vamos cortando las alas con pequeños gestos, con pequeñas acciones y con palabras desagradables, hasta que van perdiendo la curiosidad innata, las ganas de aprender por aprender, la capacidad de tomar decisiones, el sentimiento de libertad, la alegría de ser niño. El sentirse bien con uno mismo implica estar relajados y por lo tanto estar predispuestos a todo porque nuestra mente no tiene que ocuparse de otra cosa

María en 1913

1914. Se aplica su método a niños de 6 a 12 años.

En 1914 Montessori inició la aplicación de su método en la escuela elemental para alumnos de seis a doce años, así como en la educación religiosa.

Tres años antes, en 1911, María Maraini Guerrieri Gonzaga, amiga de María Montessori, pretendía abrir un experimento privado, libre de obstáculos, para investigar la posibilidad de continuar el enfoque educativo de Casa de Niños con niños mayores. Lo que más tarde llamarían El método Montessori avanzado, tiene sus albores desde el inicio de sus trabajos, apenas unos cuatro años más tarde de que abriera el primer ambiente en el barrio de San Lorenzo, en Roma.

1914. Con el periodista Samuel Sidney McClure

1915. La casa de Cristal

En el año 1915 se llevó a cabo la Conferencia Internacional, en Roma.

Ese mismo año, crea la Casa de Cristal, en el Panama-Pacific Exposition en San Francisco, donde muchos espectadores podían presenciar tras un muro de cristal el método Montessori aplicado a 40 niños.

    

La casa de cristal en la Panama-Pacific Exposition

Niños trabajando

Hoy en día puede parecer extraño y una Casa de Cristal sería bastante criticada por tener allí a 40 niños para ser observados. Pensad que en aquella época era la única forma de dar a conocer el método y que la gente pudiera ver de primera mano como trabajaban aquellos niños. Hoy en día tenemos las redes sociales; es muy fácil subir un vídeo y que se convierta en viral y no nos parece nada extraño mostrar al mundo entero un vídeo de nuestro hijo dando sus primeros pasos.Es una pequeña reflexión que dejo tras haber leído críticas a la Casa de Cristal.

1916. El Método Montessori avanzado

En 1916 ya había escrito su primer libro sobre la educación para niños de seis a doce años Autoeducazione nelle scuole elementari , llamado The Advanced Montessori Method en la traducción inglesa.

Puedes encontrarlo AQUÍ

       

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Las ideas de María Montessori fueron atacadas por los darwinianos conservadores, quienes sostenían que la inteligencia era fija y que la herencia determinaba por sí sola el desarrollo del niño.

Durante esta época un influyente profesor, William Kilpatrick, uno de los principales críticos que ha tenido Montessori, publicó el libro The Montessori System Examined , donde atacaba duramente el trabajo de María Montessori por considerarlo anticuado. También afirmó que en las escuelas Montessori no se desarrollaba una vida social, puesto que, según él, los alumnos aprendían de forma individualista a respetar los derechos de sus vecinos, además de que tenían riendas inusitadamente sueltas. Para Kilpatrick los materiales Montessori eran inadecuados, debido a su escasa variedad y a que su función no era suficientemente social. Por otra parte, él consideraba innecesario iniciar con la lecto-escritura y las matemáticas en la edad preescolar, pues pensaba que el niño pequeño sólo necesitaba tener habilidades que le permitieran usar las tijeras, el pegamento y los colores.

María en 1919

Las críticas de Kilpatrick provocaron la interrupción del método Montessori en Estados Unidos. Con la publicación de estas críticas provenientes de un maestro tan respetable, se disolvió el entusiasmo con el que había sido aceptado el método Montessori. Hubo que esperar hasta 1957, cinco años después de la muerte de María Montessori, para que se diera un renacimiento de su método en Estados Unidos, a partir de la labor de una joven madre norteamericana, Nancy Rambusch, quien se interesó en el sistema durante sus viajes a Europa y que, después de entrenarse como guía en la Asociación Montessori Internacional (AMI), fundó una escuela en Nueva York.

1920 Berlín. Niño trabajando con las campanas Montessori

En la actualidad el método Montessori sigue recibiendo algunas críticas en la misma línea.
Sobre el tema del individualismo no estoy del todo de acuerdo. Es cierto que en los salones 0-3 y 3-6 las presentaciones de los materiales y la forma de trabajar de los niños es más individual, pero no porque María Montessori lo pusiera como condición sin más, sino porque observó que en esas etapas los niños necesitan esa individualidad y se concentran largos ratos a solas en las tareas que les apasionan.
Por poner un ejemplo, si os fijáis en un parque en un grupo de niños de 3-4 años hay pocos momento en los que jueguen juntos, interaccionan en momento puntuales, pero aún no tienen interés en jugar de forma conjunta y si lo hacen es por periodos cortitos de tiempo. Por ese motivo en los salones Montessori en las primeras etapas te trabaja de forma más individual. Más adelante en Taller este aspecto cambia y se dan muchos más momentos en grupo.
Otro aspecto que critica Kilpatrik es el tema de no ver necesaria la lecto-escritura en 3-6. Es cierto que en los salones Montessori hay materiales para este fin pero no es una obligación que los niños lean y escriban a esa edad. María Montessori observó que había muchos niños interesados y preparados para la lectura y la escritura e introdujo esa propuesta de materiales para aquellos niños que si estaban interesados. Los niños que no están preparados lo harán más adelante.
En un salón Montessori hay infinidad de materiales teniendo en cuenta el nivel máximo que pueden alcanzar los niños, algunos llegarán y otros no, pero ¿porque no tener a su alcance esos materiales por si algunos niños llegan a trabajarlos? No tiene sentido frenar el aprendizaje pensando que de 3 a 6 años todos los niños van a tener solo habilidades para recortar y pegar. De hecho si trabajáis con niños de esas edades o tenéis hijos, sabréis que algunos tienen habilidades mucho más allá de eso.

1922. Inspectora de educación.

Escribió El niño en la familia (un manual sobre pedagogía científica).

También ese año fue designada inspectora oficial de escuelas italianas, aunque cada vez más presionada por la dictadura fascista de Mussolini.

Visita de Mussolini en la universidad de Milán

1923. Doctora Honoris Causa

Fue condecorada con el grado de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Roma.

1924. Respaldo de Mussolini

Tuvo una entrevista con Mussolini, quien le ofreció respaldo oficial y financiero para su método, mas no por convicción, sino porque le convenía tener de su lado a la educadora mundialmente famosa.

1926. Fundación de la Real escuela del Método Montessori

En 1926 se fundó la Real Escuela del Método Montessori con el apoyo de Mussolini. Así fue como empezaron a surgir más escuelas Montessori en el resto de Europa incluida Alemania.

Cuando se instituyó el saludo fascista como obligatorio y quiso enfilar a los niños montessorianos en sus grupos militares, María Montessori rompió relaciones con el dictador, de tal manera que muchos directores de escuelas consideraron el método Montessori como opositor del régimen.

Montessori renunció a seguir recibiendo la ayuda de Mussolini, al descubrir que éste buscaba únicamente adoctrinar a los niños para sus fines bélicos. Después de esto, Mussolini mandó cerrar todas las escuelas Montessori, igual que Hitler hizo en Alemania.

Montessori creía en la igualdad, en los derechos de los hombres, mujeres y niños. Para ella un niño y una niña podían perfectamente barrer, fregar o hacer la comida por igual. Al igual que una niña podía trabajar con la madera con la misma destreza que un niño. De hecho defendía que todos participaran en todo, tanto niños como niñas. A Mussolini no le interesaban niños “con habilidades de niña” porque los niños eran los futuros soldados y debían estar preparados para la guerra. Ya sabéis que María Montessori luchó toda su vida para conseguir la paz, así que ante la petición de Mussolini de adaptar su método a sus intereses ella se negó, por lo que tuvo que irse de Italia

1929. Primer congreso internacional y AMI

Fue en Dinamarca donde se llevó a cabo en 1929 el Primer Congreso Internacional Montessori.

Tras huir de Italia, María se refugió en Barcelona y en 1929 fundó la Asociación Montessori Internacional (AMI), convirtiéndose hasta la actualidad, en la encargada de salvaguardar su legado. Al evento asistieron importantes personalidades, como Sigmund Freud, Guglielmo Marconi, Jan Masaryk, Jean Piaget y Rabindranath Tagore.

1936. Traslado a Holanda

Al inicio de la Guerra Civil Española salió de Barcelona en 1936, trasladándose a Holanda junto con la sede de AMI.

1936. Ana Frank en su aula Montessori

En Febrero de 1936 publicó en Francia L’Enfant y en Agosto del mismo año la edición inglesa con el título The secret of the Childhood. Este mismo texto lo publicó en España como una versión corregida de las dos publicaciones previas, como “El niño, el secreto de la infancia”.

Puedes encontrarlo AQUÍ

1939. La India

Más tarde se marchó a la India, invitada por la Sociedad Teosófica, donde mantuvo contacto con Gandhi y con Tagore. Realizó allí un curso de formación de guías.

1939. Curso de entrenadoras Montessori

Escribió su libro Educar para un nuevo mundo. La edición en español establece los principios de educación para el niño de cero a seis años, donde hace aparecer al niño como revelador y el que contiene en sí el secreto del hombre desconocido.

Puedes encontrarlo AQUÍ

Estando en la India, Italia empezó la Segunda Guerra Mundial y quedó allí confinada. Su hijo fue internado en un campo para civiles.

1940. La India. María y Mario Montessori

La genialidad de María Montessori residía entre otras cosas en seguir aprendiendo siempre de todos y de todas las culturas. Cuando ella viajaba no imponía su método, lo explicaba, pero siempre seguía observando a los niños de diferentes países y de diferentes culturas. Allá donde iba ella se llevaba parte de cada viaje y mejoraba sus teorías integrando todo lo que aprendía de cada lugar.

1940. La India

Durante esta época continuó desarrollando el método para niños de seis a doce años y desarrolló sus teorías sobre la Educación Cósmica, base de todo el aprendizaje en Taller 1 (primaria).

En sus 7 años en la India el componente espiritual adquirió mucha importancia y el estar tan cerca de aquella cultura la ayudó a desarrollar toda la parte de Educación Cósmica que no veremos en este curso pero que os invito a investigar porque es una maravilla.

1948. Nuevas publicaciones

En 1948 publicó De la niñez a la adolescencia, cuya edición original fue en francés, y La educación de las potencialidades humanas, ambos dirigidos a la segunda etapa del desarrollo humano, que comprende de los seis a los doce años, etapa que en Montessori se denomina Taller.

Puedes encontrarlo AQUÍ

También en ese año publicó La santa misa, donde sentó las bases de una instrucción religiosa acorde con su método.

1948. Berlín

1949. La mente absorbente

En 1949 se publicó en Madras, India, La mente absorbente del niño, que habla de las características de la mente infantil, de los cero a los seis años y es en cierta forma una continuación del libro El niño, el secreto de la infancia. Uno de los libros de cabecera Montessori.

Puedes encontrarlo AQUÍ

Ese mismo año, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, se estableció definitivamente en Ámsterdam, es entonces cuando el movimiento se reinicia a nivel internacional y se abren aún más escuelas Montessori.

1949. 8º Congreso Internacional Montessori

1950. Reconocimientos

En 1950 fue nombrada doctora honoris causa por la Universidad de Amsterdam.

María en 1950

1951. Gathhouse, Londres

1950, durante la visita a una escuela en Londres

Como podéis ver en estas imágenes, nunca dejó de trabajar por, para y con los niños. Bien mayor continuó luchando por ellos y siempre en contacto directo.

1952. Muere en Holanda

Después de una vida dedicada con gran sacrificio al trabajo con los niños, María Montessori murió en Holanda el 6 de mayo de 1952, a los 81 años de edad, al lado de su hijo, mientras ambos planeaban un curso de entrenamiento en Ghana, África.

Al cuestionarse sobre el futuro de la humanidad después de tres guerras, María Montessori señaló que “la salvación se encuentra en el niño”. En su tumba, hecha de mármol italiano y decorada con corales de la India, se lee la siguiente inscripción: “Ruego a los niños todopoderosos que se unan a mí para lograr la paz del hombre y la paz del mundo”.

Diversas consideraciones

En sus viajes e incansables trabajos María Montessori fue asistida por su hijo con gran fidelidad y devoción.

1938

Mario y posteriormente su hija Renilde Montessori, asumieron la herencia pedagógica de la abuela.

Los libros de la doctora Montessori han sido traducidos a 22 idiomas. La aplicación del método Montessori no ha sido exclusiva de los ambientes escolares, sino que se ha introducido en los hogares, en los centros de cuidado infantil (guarderías), en algunos hospitales y escuelas para discapacitados, dentro de diferentes programas de ayuda social, e incluso en programas para la alfabetización de adulto.

Asimismo, ha tenido éxito en todos los estratos sociales, tanto en instituciones públicas, como en las privadas.

A lo largo del tiempo, conservando su carácter espontáneo, su frescura y su vigor. Incluso en los lugares donde se prohibió temporalmente, reapareció más tarde. Tal es el caso de su resurgimiento en Estados Unidos y la demanda de escuelas Montessori en los países en desarrollo.

Esto es cierto en muchos países del mundo, en España aún queda mucho camino por recorrer para recuperar lo que un día existió. Las escuelas Montessori no son accesibles a nivel económico a muchas familias por lo que actualmente en España Montessori se considera elitista. En los últimos años está creciendo un movimiento importante para llevar Montessori a la escuela pública y hacer que llegue de verdad a todos los estratos sociales.
Hay también mucho por hacer en España para que llegue a todos los centros que estén relacionados con la educación e incluso a adultos y a la tercera edad, pero van surgiendo proyectos que ayudarán a promover este cambio. Si cada uno pone si granito de arena, entre todos volveremos a hacer que Montessori sea lo que inicialmente fue.

Debemos hacer que Montessori sea realmente para todos

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