Día 7. Ambiente preparado I. El espacio

Lección 6. El ambiente preparado 

6.1 El ambiente preparado en el aula. El Espacio

El ambiente preparado, como vimos en el punto anterior, se refiere a un ambiente que se ha organizado cuidadosamente para los niños, con la finalidad de ayudarles a aprender y a crecer de forma autónoma. Todo está pensado de forma que se promueve en los niños el desarrollo social, emocional e intelectual, dentro de un entorno de orden y seguridad.

Un ambiente especialmente preparado ayuda a que los niños y niñas tengan muchas oportunidades de trabajar su motricidad y refinar sus sentidos para aprendizajes posteriores, oportunidad de, enriquecer su lenguaje y tener una preparación para la lecto-escritura si están listos para ello, oportunidad de cuidar su manera de relacionarse con otros, de conocer otros lenguajes como el matemático, de observar la naturaleza, explorar lo artístico, en definitiva, todo lo que les ayude en su desarrollo.

Imagen del blog montessorimotherload

Las observaciones clínicas de María Montessori en su práctica médica la condujeron a analizar cómo los niños aprenden y construyen su aprendizaje a partir de lo que existe en el ambiente. De ahí que este sea uno de los aspectos fundamentales de su metodología, un ambiente lo más agradable posible y lo mejor preparado posible para favorecer el desarrollo.

En sus investigaciones, un descubrimiento siguió a otro, dando a Montessori una imagen cada vez más clara de la mente interior del niño. Descubrió que los niños pequeños eran capaces de mantener la concentración tranquilamente durante largos períodos, y que respondían positivamente a una atmósfera de calma y orden. Vio que era sumamente importante que cada cosa tuviera su lugar. Observando todos los movimientos y comportamientos de los niños descubrió que el ambiente propiamente dicho, era una pieza fundamental para lograr los resultados que ella había observado.

Fue la primera en adaptar todo el mobiliario y todo el ambiente acorde con el tamaño de los niños, reconociendo la frustración que experimenta el niño pequeño en un mundo tamaño adulto. Hizo fabricar jarritas y tazones en miniatura y encontró cubiertos que se correspondían con el tamaño de la pequeña mano del niño. Las mesas y sillas a penas pesaban, lo que permitía que dos niños pudieran moverlas solos sin necesidad de ayuda del adulto.

Primeros ambientes Montessori

Finalmente, aprendió a diseñar escuelas completas, adaptadas completamente al tamaño de los niños. También estudió el esquema del tráfico en las aulas, y organizó el mobiliario y el área de actividad para minimizar la congestión y los tropezones. A los niños les encantaba sentarse en el suelo, así que compró alfombras pequeñas para definir el área de trabajo y pronto los niños aprendieron a caminar alrededor de ellas.
Muchas de estas ideas fueron finalmente adaptadas por la comunidad educativa, especialmente en la etapa de 0 a 6 años. Muchos de los juegos didácticos actuales son copias directas de las ideas originales de Montessori.

De sus investigaciones surgieron finalmente ambientes como los que se ven en la imagen, tras años de trabajo. Los primeros salones Montessori no eran tan estructurados, pero poco a poco llegó a crear una verdadera obra de ingeniería con todo un ambiente meticulosamente cuidado al detalle.
Seguramente pensareis que esto aquí en nuestras escuelas es imposible de llevar a cabo, pero vamos a ver ejemplos de escuelas públicas que lo están haciendo y están empezando a ver los primeros resultados. Es obvio que las aulas no son como la de la imagen, pero podemos hacer mucho por mejorar los ambientes que encontramos actualmente en la escuela tradicional. Dado que el curso es de metodología Montessori yo os voy a mostrar imágenes de escuelas Montessori propiamente dichas y hablaremos de como podemos adaptar todos los principios Montessorianos a nuestras aulas. Iremos viendo ejemplos prácticos.

El tema que tratamos ahora es realmente genial. Actualmente estamos acostumbrados a ver mesas y sillas pequeñas para los niños, cucharitas adaptadas para los bebés y otra serie de cosas. Es fascinante como María Montessori observó la importancia de que para desarrollar todo el potencial del niño, era necesario adaptar su entorno a su medida. Incluso pensó el tipo de madera del que debian ser las mesas para que los niños pudieran moverlas solos. Aún así, a pesar de que da la sensación de que muchas cosas están adaptadas a ellos prestad atención a cuantas cosas descuidamos. Siguen viviendo en un mundo de adultos y por supuesto que hay mucha mejoría, pero podemos hacer aún mucho más por ellos.
ACTIVIDAD PARA REFLEXIONAR EN EL GRUPO DE TRABAJO: Observad el día a día de vuestros hijos o alumnos y prestad atención a todo lo que no tienen a su alcance, a todas las cosas con las que deben lidiar a diario que no están pensadas para ellos ¿y que más les exigimos? Compartiremos vuestras observaciones en el grupo y profundizaremos más en el tema. Esto sirve tanto para casa como para la escuela.

Características de un ambiente Montessori

El Espacio

En Montessori las aulas son espacios amplios y luminosos. Son espacios muy ordenados, con una estética simple pero con una gran belleza. Cada elemento tiene su razón de ser en el desarrollo del niño y todo está al alcance de los niños. Es un ambiente relajado, en el que el niño se siente como en su casa.

Vamos punto por punto:

Espacios amplios y luminosos

Imagen del blog morethanjustmontessori

ACTIVIDAD PARA REFLEXIONAR EN EL GRUPO DE TRABAJO: Vamos a trabajar sobre la imagen anterior. Si os es posible hacer fotos o mirar bien vuestras aulas o vuestros diferentes proyectos. Quien quiera puede compartir en el grupo fotos y analizaremos como conseguir más amplitud y luminosidad. Sabemos que las aulas de la escuela pública no son las ideales en la mayoría de ocasiones para convertirla en un aula Montessori, pero siempre podemos hacer pequeños cambios que pueden ayudar mucho.

Espacios muy ordenados, con una estética simple pero con una gran belleza

Imagen del blog morethanjustmontessori

Si os fijáis en la imagen anterior, el ambiente es simple y aún así es de gran belleza. Transmite tranquilidad al miso tiempo que invita a trabajar en armonía. Los colores son cálidos y no hay una decoración sobrecargando las paredes. Como veis no es necesario hacer una inversión en mobiliario demasiado grande ya que lo que se necesitan son espacios amplios, no llenos de mesas y sillas.
En un espacio que presenta esta sencillez, los niños pueden desenvolverse de forma mucho más autónoma.

ACTIVIDAD PARA REFLEXIONAR EN GRUPO DE TRABAJO: Compartiremos en el grupo que podemos hacer en este aspecto y veremos como podemos mejorar nuestros ambientes actuales. ¿Como podemos hacer que el espacio sea más simple y especialmente más cálido?

Siempre incluyen flores y plantas en un orden absoluto.

Imagen de letsmontessori.com

Se podría decir que un ambiente sin plantas y flores no se concibe como ambiente Montessori. Las plantas son un elemento imprescindible en los salones que ponen a los niños en contacto directo con la naturaleza. Además son un elemento decorativo que da una gran belleza al ambiente. María Montessori creía firmemente que desde el nacimiento se debe mantener un vínculo directo entre el niño y la naturaleza.

En la pedagogía Montessori es de suma importancia el hecho de asumir la responsabilidad de cuidar a un ser vivo ya que más adelante, de adultos, vamos a ser responsables del cuidado de otra persona (hijos, abuelos…). Tener plantas en el salón implica tener que cuidarlas entre todos, regarlas, asegurarse que se les da la cantidad de agua exacta, limpiar sus hojas, etc.

Cada elemento tiene su razón de ser en el desarrollo del niño y todo está al alcance de los niños.

Imagen de agelesseyesblog.com

Es fundamental que los materiales estén al alcance de los niños, que no se sobrecarguen las estanterías y que haya un orden establecido. Es el niño el que coge lo que quiere utilizar y el que luego lo vuelve a dejar en su lugar. En un ambiente Montessori, el niño toma decisiones y puede hacer lo que necesite sin tener que pedir permiso o ayuda al adulto para realizar el trabajo.

Es muy importante tener en cuenta que nunca debería haber nada al alcance de los niños que no vayan a poder tocar. Todo lo que se pone a su nivel es precisamente para que puedan utilizarlo. En los salones Montessori nos encontramos que la altura máxima en la que hay cosas es media pared, por encima de ahí no debería haber nada ya que queda fuera del área de visión natural de los niños.
También hay que tener en cuenta la edad, a medida que crecen si es posible poner materiales y cuadros cada vez a una altura superior.

Los salones están divididos por áreas

Imagen de www.bgcons.com

Una de las cosas geniales sobre esta pedagogía es que es el ambiente el que se divide por áreas, no el día. No hay una hora para matemáticas y otra para lengua, sino que los materiales están siempre ahí para cuando el niño quiera utilizarlos, sin importar la hora.

Si pensamos como está organizado el sistema tradicional es bastante difícil que un niño pueda mantenerse concentrado. Además de que partimos de que están haciendo cosas que en general no les interesan demasiado cada hora tienen que cambiar de asignatura, de tipo de actividad y en muchas ocasiones hasta de maestro, con lo que tienen que hacer un sobre esfuerzo para volver a conseguir un nuevo periodo de concentración.
Vamos a poner un ejemplo de lo que puede suceder en una escuela tradicional con sistema de libros o fichas; a las 9 de mañana entran a la escuela y toca matemáticas, además toca el libro por la página 25 que dice que tenemos que hacer 5 sumas de una forma concreta, sin más motivación que la de acabar lo antes posible. Lo acaban y de repente toca cambio de clase, ahora toca inglés y viene el especialista. Cambio de adulto de referencia, cambio de tema, de asignatura y además a hablar en inglés porque es lo que toca. Cuando pasa un rato por fin se consigue un mínimo nivel de concentración, pero de repente de nuevo cambio, ahora toca informática. Además de cambiar de adulto de referencia y de asignatura tenemos que cambiar de aula. De este modo es imposible que los niños puedan mantener el interés por algo.

En los salones Montessori dentro del mismo ambiente se encuentran con todo lo necesario para trabajar todas las áreas y no hay división horaria. Un niño puede pasarse toda una maña concentrado haciendo una tarea de matemáticas o ir cambiando en función de sus necesidades e intereses, pero siempre es el quien decide que hacer, solo así se puede conseguir absorber los conocimientos, cuando parten del verdadero interés.

El ambiente promueve la independencia del niño

El ambiente promueve la independencia del niño en cuanto a la exploración y el proceso de aprendizaje. La libertad y la autodisciplina hacen posible que cada niño encuentre actividades que dan respuesta a sus necesidades evolutivas.

Al ser el propio niño el que decide y gestiona su propio tiempo y aprendizaje el nivel de independencia que alcanza es realmente maravilloso. Los adultos pensamos erróneamente que si no somos nosotros los que enseñamos absolutamente todo al niño, este no va a ser capaz de aprender, pero si les dejamos hacer podemos sorprendernos enormemente de ver lo que son capaces de hacer por si mismos.
Os pongo un ejemplo bien cercano; tanto mi hijo mayor como el mediano, aprendieron a leer solos, con 5 y 6 años y medio. Esto puede parecer imposible, creemos que si nadie les enseña es algo imposible, pero no es teoría, es real. Si les dejamos seguir su ritmo cada niño puede conseguir aprender simplemente porque aprender está en la naturaleza humana.

Descárgate aquí la lección en pdf de este tema

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *