25. Desarrollo cognitivo en los 3 primeros años.

Bloque 3: Aprendizaje y juego

25. El desarrollo cognitivo en los 3 primeros años

En esta lección os voy a hablar sobre el desarrollo cognitivo, conocerlo, aunque sea brevemente nos va a ayudar a entender por qué los bebés, niños y niñas hacen lo que hacen y de esa forma poderlos acompañar de una forma más adecuada.

En la escuela, tradicionalmente se ha enfatizado al desarrollo cognitivo frente al socioafectivo que vimos en el primer bloque y el motor que vimos en el segundo, pero la realidad es que todos somos una unidad y más especialmente, los peques.

Pero si conocemos y tenemos en cuenta en qué momento se encuentra cada uno, qué es capaz de hacer y para lo que todavía no está preparado, nos ayudará a poder acompañar su desarrollo natural, a tener unas expectativas más realistas y a evitar frustraciones innecesarias por parte de los peques (y a veces nuestras).

Vamos a olvidar la idea de intentar enseñar lo que el niño/a no tiene interés,  no le gusta o no está maduro/a y en cambio vamos a observar, observar mucho para poder ofrecer aquello que necesite.

En el capítulo anterior ya vimos que la inteligencia se construye, es decir, los niños y niñas no son seres pasivos que nosotros vamos llenando de información. A finales del siglo XVII, el Empirismo pensaba que la niña y el niño eran como una “tabla vacía” (tabula rasa) como una pizarra en blanco que el adulto debía de “llenar”, es decir, el niño y la niña eran unos seres pasivos que simplemente recibía información. Hoy en día 4 siglos más tarde, es triste que en determinadas escuelas, se siga pensando que el cerebro del niño funciona así y que el adulto es el encargado de “llenar” de conocimientos a los peques.

Más tarde llegó el constructivismo, y con él, Piaget. Este psicólogo, epistemólogo y biólogo nos demostró que el niño y la niña son los que construyen su propia inteligencia al estar en contacto con el medio, es decir, que los niños eran seres activos y que haciendo cosas y modificando el medio, era como iban desarrollando su inteligencia.

Piaget observó a sus 3 hijos, y con sus observaciones  realizó una teoría del desarrollo cognitivo en la cual los niños y niñas pasan por una serie de etapas (estadios) estos, tienen un orden determinado, lo importante no es la edad a la que se adquieren (es orientativo) sino la sucesión de estadios, de hecho, en las observaciones de sus 3 hijos, cada uno iba atravesando los estadios a una edad diferente.

Su teoría, hoy en día sigue vigente, sus investigaciones se han repetido cientos y cientos de veces para  tratar de confirmar o desmentir sus  descubrimientos y se ha llegado a la conclusión de que la secuencia de estadios  (de etapas) aparecen tal y como lo proponía Piaget, aunque es cierto que los bebés poseen conocimientos sobre las propiedades de los objetos antes de lo que decía el autor (en cuanto a edad).

 

 

Las etapas de Piaget, serían:

Esta sería una forma gráfica de representar los estadios de Piaget, como ya he comentado lo que marca el paso de una etapa a otra no es la edad, sino las adquisiciones que se dan en cada estadio. Lo he representado en forma de escalera puesto que el desarrollo se ve como un continuo que el niño va construyendo poco a poco. Las etapas superiores SIEMPRE se apoyan en las inferiores (por ejemplo, se necesita haber explorado con los objetos para poder utilizar en lenguaje para hablar de ellos). Es como una escalera en la que si no construimos los escalones no podemos seguir subiendo. El cambio de un peldaño a otro no es de golpe, sino poco a poco, además, cuando lo necesitamos, volvemos a las etapas inferiores (pensar en cómo resolvéis determinadas cuentas, en las que volvemos a recurrir a los dedos para contar, recurrimos a lo concreto cuando en teoría nuestra forma de razonar ya es abstracta. ¿Qué ocurre con un niño que ya anda cuándo se encuentra en una superficie inestable, a mucha altura? En muchas ocasiones recurre al gateo para superar esa dificultad).

Como este curso se centra en los 3 primeros años, podemos observar que el niño y la niña se encuentran en 2 etapas, en la sensoriomotora y en la preoperacional. Sobre los 2 años aproximadamente se produce un cambio de etapa, este cambio significa que el niño/a tiene unas necesidades y unas capacidades diferentes a las de la etapa anterior, aunque como el niño y la niña se van construyendo a sí mismos, será muy importante haber conquistado los estadios anteriores, en los cuales se apoya.

 

Etapa SENSORIOMOTORA (0 – 2 años)

Los niños y niñas durante sus 2 primeros años construyen su inteligencia a través de 2 cosas: el desarrollo sensorial y el movimiento. Sabiendo esto, podemos ver la importancia que tiene durante esta etapa proporcionar diferentes experiencias sensoriales a los niños, esto podemos hacerlo de diferentes maneras, algunas de ellas puede ser mediante propuestas sensoriales, de exploración, de manipulación… también siendo más exigentes a la hora de ofrecer juguetes ya que si es importante proporcionar al niño objetos que le proporcionen diferente información sensorial, proporcionarle sólo juguetes de plástico le limita esas experiencias porque el plástico siempre huele igual, tiene la misma temperatura, el mismo sabor…  Por otro lado, el movimiento le ayuda a ir construyendo su inteligencia, así que no tiene ningún sentido limitar su capacidad de movimiento a través de aparatos creados para que los niños y niñas estén en una sola postura como es el caso de los taca tacas, hamaquitas, columpios saltadores, centros de actividades, parques…  y debemos favorecer que los peques puedan ir atravesando todas las etapas del movimiento, como hemos visto en el segundo bloque.

Si lo pensamos, esta es una etapa de gran importancia, al principio de esta, el niño o la niña no es capaz simplemente de coger un objeto, no es consciente que lo objetos son algo diferente a él mismo y en menos de 2 años, es capaz de lanzarlos, ocultaros, pensar sobre ellos sin ni siquiera verlos ¿impresionante, no? Y además todo esto lo construye el niño o la niña mientras realiza actividades con los objetos. Esta etapa a su vez, se subdivide en estadios que vamos a ver muy brevemente pero que nos ayudará a entender cosas que hacen los niños y niñas, como cuando lanzan objetos, o cuando pasan tiempo tumbados mientras observan sus manos.

Os vuelvo a recordar que las edades son orientativas, que lo importante es la sucesión de etapas:

Estadio 1 (0-2 meses)

Los movimientos del bebé son impulsivos, por puro reflejo. El bebé es capaz de cerrar la mano cuando nota una presión sobre la palma, pero lo hace de forma automática.

Estadio 2 (2-4 meses)

El bebé es ya capaz de repetir los resultados que va descubriendo centrándose en su cuerpo: se chupa los dedos, se quita el chupete, se toca la cara, une las manos, aprende  a arañar objetos (y su cara) el pulgar ya se opone y la mano adopta la forma de la cosa… Son las reacciones circulares primarias.

Al final de esta etapa, el bebé puede coger lo que ve, hasta ahora sólo lo que chupaba o tocaba. También empieza a entender que los objetos son algo separado de su propia actividad, hasta ahora los percibía como sensaciones.

Estadio 3 (4-8 meses)

Aprende a coordinar la visión,  la prensión y la succión. Por lo que empieza a coger todo lo que ve, apareciendo las reacciones circulares secundarias, es decir, ya no se centra en su propio cuerpo, sino en el medio ambiente que le rodea, en los objetos y además empieza a comprender  la permanencia del objeto, es decir, que las cosas siguen existiendo aunque no las vea. Ahora es capaz de coger, agitar, golpear objetos. En esta época, es interesante proporcionar objetos de diferentes materiales, ya que los cogerá, los mirará, los agitará, golpeará, chupará…

Estadio 4 (8-12 meses)

La conducta del bebé ya es intencional, intenta alcanzar un fin y además empieza a ser capaz de anticipar lo que va a ocurrir. También aparece la permanencia del objeto, es decir, es capaz de saber que las cosas siguen existiendo aunque no las vea, lo que tiene que ver con la angustia de separación de su cuidador principal que experimentan los bebés en esta etapa que  se junta con “el miedo a los extraños”, en esta época es normal que los niños sientan angustia cuando se les acercan otras personas aunque hasta ahora nunca hubiera ocurrido. 

Estadio 5 (12- 18 meses)

En esta etapa aparecen las reacciones circulares terciarias, estas suelen ser unas “grandes desconocidas” pero tienen mucha importancia.  Se caracterizan porque los niños y las niñas repiten una y otra vez conductas pero introduciendo variaciones, ya no se centran en los objetos como hacían en las secundarias, sino que intenta descubrir nuevos resultados ¿alguna vez habéis visto a un niño o niña en la trona lanzando cosas desde arriba una y otra vez?, ¿observando cómo ruedan objetos por una cuesta y repitiendo la acción sin descanso?, ¿destruyendo torres de encajables?, ¿lanzando juguetes en vez de jugando en ellos? Pues todo esto son reacciones circulares terciarias, no es que a ese niño o niña le encante destruir todo, sino que está descubriendo las propiedades de los objetos, está descubriendo cómo suena un objeto al caer, si rebota, si a través de un objeto puede alcanzar otro… 

Estadio 6 (de los 18 meses en adelante)

Hasta ahora el niño y la niña necesitaban los objetos para manipularlos y a través de esa manipulación, descubrir cosas e ir construyendo su inteligencia, pero a partir de ahora, ya no necesitarán realizar pruebas con los materiales porque lo podrá hacer de forma mental, simbólica, a través de su pensamiento.

Es decir, que lo que marca el paso entre el estadio sensoriomotor  y el preoperacional (aproximadamente a los 18- 24 meses) es la función simbólica, el utilizar un significante en lugar de un significado, el poder trabajar con cosas no presentes y esto se hace a través de cinco nuevas capacidades:

– El lenguaje: Empieza a utilizar el lenguaje para referirse a cosas que no están presentes.

– La imitación diferida: Es capaz de imitar cosas que no están presentes, que ha visto en el pasado.

– La imagen mental: Es capaz de imaginarse cosas, de recordar.  Ya no está centrado sólo en lo que ve. El niño y la niña pueden recordar un sabor, un olor, una voz, una cara…

– El juego: Aparece el juego simbólico

– El dibujo: Deja de ser un acto motor, para empezar a tener un significado.

 

Como hemos podido ver, durante esta etapa es muy importante proporcionar objetos sobre todo naturales, ya que los niños y niñas van construyendo su inteligencia en interacción con estos, necesitan objetos del medio para poder descubrir cómo funciona el mundo y a partir de esta etapa, aunque los objetos y su manipulación seguirán teniendo un peso importante ( y si no fijaros en la importancia de las matemáticas manipulativas) podremos empezar a hacer uso de nuestra mente y trabajar desde nuestra inteligencia, de pensar sobre los resultados de nuestras acciones sin que tengamos que probar cada vez el resultado, por ejemplo a partir de esta edad al niño o niña que se le ha volcado un vaso y ha visto cómo se ha derramado el agua, ya será capaz de pensar en otra ocasión que si vuelca el vaso, el agua se derramará, sin tener que probarlo de nuevo.

 

Etapa PREOPERACIONAL (2- 6 años)

Como hemos visto, el estadio anterior es de gran importancia para el desarrollo, a partir de ahora el niño o la niña ya pueden operar con su mente, pero presentan una serie de limitaciones que la diferencia de la mente de los niños más mayores y de los adultos.

Este estadio se caracteriza por el egocentrismo intelectual, es decir, entre los 2 y los 5 años, el niño o la niña reconstruyen el mundo sólo a partir de sí mismos, interpretan el mundo bajo su propia perspectiva, todavía no entienden que los demás tienen puntos de vista diferentes a los suyos. ¿Dónde podemos observar esto claramente? A través del juego simbólico, donde los  niños y niñas transforma la realidad según sus necesidades o deseos del momento. También nos damos cuenta que este egocentrismo coincide con las “rabietas”, como vimos en el primer bloque: el niño y la niña empiezan a ser capaces de tener ideas propias, que no coinciden con las del adulto, además no pueden ponerse en el punto de vista del adulto aunque lo intentemos.

Os dejo un vídeo sobre esta etapa y el egocentrismo intelectual en él veréis un experimento, si os apetece podéis probarlo en niños de diferentes edades y lo comentamos en el grupo, también podréis intuir su importancia para comprender conceptos abstractos como el número y en cambio lo pronto que se le suele introducir a los niños aunque todavía no lo puedan comprender. 

 

 

Imágenes

  1. Piaget 
  2. Imagen propia Laura Estremera
  3. Imagen propia Laura Estremera

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