38. El aula como espacio de aprendizaje.

Bloque 4: Escuela infantil

38. El aula como espacio de aprendizaje

A lo largo de las lecciones hemos visto cómo aprenden los niños y las niñas y cómo, al tenerlo en cuenta el rol del adulto cambia, pasando de ser un transmisor de conocimientos a un acompañante del desarrollo y en esta mirada hacia la infancia, el ambiente, es decir, el aula, asume un papel sumamente importante.

El aula ya no es un espacio en el que simplemente estar, 4 paredes que nos refugian del frío, del calor o de la lluvia; el aula asume parte del papel que antes le correspondía al maestro, el ambiente es un espacio de aprendizaje con propuestas que se ajustan a las necesidades de los niños y las niñas y les ayudan a desarrollarse.

Un aula como ambiente de aprendizaje debe de dar respuesta a las necesidades de los niños y de las niñas y se debe de diseñar teniendo estas necesidades como referencia.

 

¿Cuáles son las necesidades de los bebés, los niños y las niñas de 0 a 3 años?

√ Las necesidades básicas (de comida, de bebida, de sueño, de higiene…)

√ Las necesidades emocionales y de vínculo /autonomía con un adulto de referencia.

√ La necesidad de movimiento y calma.

√ El  juego.

√ La expresión.

 

Aunque estas necesidades van cambiando en su manifestación, grado e intensidad a lo largo de los tres primeros años, están todas presentes en los niños y niñas por lo que deben de ser respondidas y un aula como espacio de aprendizaje favorece que estas respuestas puedan darse.

Además de estas necesidades comunes tenemos que tener en cuenta que cada niño es diferente y que tiene sus propias necesidades en momentos concretos diferentes a los del resto.

 

En cuanto al espacio arquitectónico

La mayoría de las veces no elegimos ni decidimos cómo es nuestra aula, la forma de la misma, el tamaño, las ventanas, la localización y unión con el resto de espacios de la escuela, el techo, el tipo de suelo, la luz natural, los puntos de luz artificial, el color de las paredes, la localización del aseo y zona de cambio…  nos vienen impuestos, pero es importante reflexionar sobre ellos por si creemos y podemos que se pueden generar pequeños cambios.

El tamaño mínimo de las aulas viene marcado por la ley a 2 m cuadrados por plaza escolar, con un mínimo de 30 y 40 metros cuadrados, según la edad y con un espacio diferenciado para la higiene y el descanso. Si con el espacio mínimo marcado por ley consideramos que nuestra aula “es pequeña” hay que observar la distribución de los muebles ¿hay mesas y sillas?, ¿cuántas?, en ocasiones hay mesas y sillas para dar cabida a todos los niños y niñas de la sala, cuando esta situación es poco probable y poco acorde a las necesidades de los peques de 0 a 3 años, incluso cuando comen en las propias aulas, puesto que es más adecuado realizar la comida en pequeños grupos para poder centrar realmente nuestra atención en los peques que comen y para evitar esperas innecesarias como vimos en el primer bloque al hablar de los cuidados cotidianos.

En cuanto al color, en la sociedad occidental creemos que los niños y las niñas necesitan estar rodeados de muchos colores, de muchos objetos, de muchas cosas colgadas por las paredes, por el techo, de mucho sonido… aunque en un primer momento parezca que esto les atrae, tenemos que tener en cuenta que en la escuela los peques van a pasar muchas horas, no es un lugar de paso y el exceso de color, de olor, de sonido, de luces diferentes… les sobreestimula y repercute el estado de ánimo.

En la mayoría de ocasiones no elegimos nosotros el color de las paredes, pero hay ocasiones en las que sí. Será preferible un tono neutro o claro y si no podemos elegirlo, podemos elegir o colocar el resto de accesorios acordes al color que nos viene dado.

 

El color de la pared puede ser cálido o frío como vemos en el círculo cromático, el resto de accesorios: las cortinas, los cojines, las alfombras, las sillas, los manteles… podemos buscarlos acordes al color que nos viene dado para al entrar al aula se perciba un equilibrio cromático.

¿Cómo podemos crear ese equilibrio?

Si por ejemplo nuestra aula está pintada de color amarillo podemos seleccionar los accesorios teniendo en cuenta sólo ese color, pero con diferentes intensidades. Si la pared es amarilla, un color primario, podemos tener en cuenta este tono base buscar los cojines, las alfombras…  de color amarillo de diferente intensidad: más claro, más oscuro…  Sería la diferencia de color que observamos en el circulo entre en interior y el exterior de un mismo color, de su versión más clara, a la más oscura.

También podemos combinar colores por analogía. Esto quiere decir que se combinan colores que están cerca en el círculo cromático y no los alejados u opuestos. Si por ejemplo nuestra sala es de color verde no se combinaría con rojo, ni con naranja o morado, sino que los accesorios serían de colores que tuvieran como base el color verde, es decir o un verde azulado o un verde más lima.

 

En este ambiente la pared es blanca y los muebles de un tono neutro, de madera, pero los módulos del fondo, los cojines y las colchonetas tienen diferentes tonos de azul que nos transmite armonía.

El suelo también viene dado arquitectónicamente, lo ideal son suelos de madera o de otros materiales con la climatización incorporada para que los peques puedan ir descalzos y  permanecer por el suelo tanto como necesiten. Las alfombras tal y como os comenté al hablar sobre la provocación, crean límites visuales que permiten delimitar los diferentes espacios que encontramos dentro de un ambiente.

 

En este ambiente observamos que las alfombras crean los límites de los diferentes espacios, uno para el movimiento con mobiliario Pikler de madera, otro con una bandeja en el que observamos una propuesta de exploración, un espacio más relajado cerca del sofá con un cesto… Observar también el color, la luz natural y el acceso al exterior. 

Para crear espacios dentro del aula (y si el aula tiene el techo muy alto para amortiguar el sonido) se pueden “bajar los techos” con telas u otros materiales. Pensar que los espacios están pensados para los adultos y que los niños y las niñas muchas veces necesitan sentirse recogidos y buscan espacios más pequeños.

 

Si observáis las ventanas de las imágenes que os voy mostrando no están llenas de “decoraciones”, de dibujos infantiles, de pegatinas… 

Y es que un mal diseño de un espacio puede afectar al bienestar del grupo porque no encuentran respuesta a sus necesidades. 

Al diseñar un espacio no tenemos que partir de qué tipos de juguetes pondremos, si coches, disfraces, muñecas o la cocinita; sino cuáles son las necesidades emocionales, motrices y cognitivas de los niños y de las niñas.

 

En cuanto a las necesidades

 

√ Relajado: Para que el ambiente sea relajado, nuestra actitud, nuestro estar, nuestro trato… es fundamental; El color influye, ya hemos visto cómo tener en cuenta el color para diseñar los espacios; el orden; el sonido, la estética… Podemos crear diferentes espacios en los que se sientan acogidos, los espacios pequeños, circulares cumplen esta función. Por otro lado es importante preparar propuestas acordes a las necesidades observadas, diferentes y en diferentes puntos del ambiente para que toda la actividad no se concentre en un mismo espacio. Os dejo una imagen de mi libro “Ser niños acompañados” que os puede servir de idea.

√ Sensorial: Teniendo en cuenta que la inteligencia se desarrolla como base a través del movimiento y del desarrollo sensorial, podemos tener presente en el aula materiales que proporcionen diferente información sensorial a los peques. Por ejemplo, al elegir las cortinas, los cojines… podemos buscar que sean de diferentes tejidos; las alfombras pueden ser de diferentes materiales como el yute, el bambú; las paredes pueden ser de corcho, de piedra, de pizarra, de madera… Podemos colocar plantas para que observen los cambios que se producen en estas, las toquen…

 

Podemos colocar plantas aromáticas, secas… que ofrezcan olores agradables a la escuela, pero sin mezclar muchos. 

En cuanto a la música, en muchas aulas se utiliza la música de fondo continuamente, pero a diferencia de otros sentidos, como la vista, el tacto… nuestros oídos siempre escuchan y no pueden dejar de hacerlo, hace que el ruido aumente, el tono de voz y que el ambiente deje de ser relajado.

√ Movimiento: Los bebés, niños y niñas se mueven continuamente, es una necesidad que no podemos reprimir. Por eso no sólo es importante que puedan moverse libremente por el aula, también lo es que haya un espacio destinado al movimiento, aunque salgan al patio o hagan sesiones de psicomotricidad, el movimiento debe de estar igualmente presente en las aulas. Como ya os he comentado, si consideramos que no tenemos espacio suficiente podemos reflexionar sobre los muebles que hay en la sala y si realmente se necesitan. 

√ Descanso: De la misma forma que necesitan moverse también necesitan dormir a demanda o simplemente descansar, por lo que es importante crear espacios que satisfagan esas necesidades y que además se encuentren alejados de otras propuestas como las de movimiento. 

√ Momentos de encuentro y en soledad: Muy relacionado con el punto anterior y con el de un ambiente que acoja, hay que tener en cuenta que podemos crear espacios que favorezcan que se encuentren unos con otros, como espacios pequeños, con techos bajos, pequeñas tiendas de campaña… y espacios pequeños que acojan para permanecer en soledad. 

√ Autonomía: El ambiente debe de diseñarse a su medida, sin limitaciones, es decir, colocando aquello que sí pueden utilizar y que favorezca su autonomía, que puedan decidir, elegir…

El baño, el agua, el almuerzo… debe de estar disponible para los niños y niñas. 

√ Estético: El ambiente debe de ser atractivo, estético ¿en cuántas ocasiones decoramos las aulas con cosas que no pondríamos en nuestra propia casa?, ¿cuántas veces se destina a la escuela aquello que en las casa ya ha acabado su vida útil? Tener en cuenta que en las aulas los niños y las niñas pasan mucho tiempo de sus días ¿qué imagen queremos ofrecerles?

Generalmente en las escuelas infantiles las paredes se encuentran llenas de papeles, de murales, de posters, de plastificados ¿cuál es la finalidad? Ya hemos visto que los peques no aprendían de la información que les llegaba de forma pasiva. Si colocamos algo en las paredes debe de ser algo significativo, que tenga un por qué, una finalidad, por ejemplo, la documentación y si lo hacemos debe de ser igualmente de una forma organizada y estética. 

√ Seguro: El ambiente debe de ser seguro para evitar prohibiciones continuas y que permita la visibilidad por parte del adulto desde cualquier punto de la sala, también desde el baño o el cambiador.

√ Orden: El ambiente debe de ser ordenado, es importante colocar el número adecuado de materiales para que haya los suficientes, pero para que no haya demasiados como para que acaben tirados y ofreciendo una imagen de descuido y desorden. Los objetos siempre deben de guardarse en el mismo lugar. 

√ Expresión: Al hablar sobre el desarrollo cognitivo ya vimos la importancia del dibujo como medio de expresión y su disponibilidad. Los peques deben de poder expresarse a través de diferentes materiales que estén disponibles en el momento oportuno, las pizarras con los niños más mayores es un buen recurso, pero no el único.

 

 

Por último y no menos importante, el ambiente debe de contener en sus espacios diferentes propuestas adecuadas a las necesidades del grupo concreto y del momento actual, como la provocación u otras opciones. 

√ Desarrollo y juego: El ambiente como espacio de aprendizaje debe de contener diferentes espacios que respondan a las diferentes necesidades y una de estas  necesidades, es el descubrimiento, el juego, el autoaprendizaje. Por eso tenemos que diseñar propuestas acordes a su desarrollo que les permitan evolucionar.

 

El aula como espacio de aprendizaje es un ambiente preparado que contiene diferentes espacios que se ajustan a las necesidades infantiles comunes a los niños y las niñas y dentro de estos espacio encontramos micro espacios o propuestas concretas ajustadas a nuestros niños y niñas en concreto que se van modificando y evolucionando.

 

“El espacio está lleno de mensajes silenciosos: habla al oído a los niños y adultos, expresa y delata la acción educativa (tanto si somos conscientes de ello o no), susurra al oído de niñas y niños sugerencias de acción e intervención… Al hablar a los niños es un medio transmisor y prolonga las intenciones educativas. Promueve actitudes y conductas. Condiciona las relaciones sociales entre niños y adultos. También habla a toda la comunidad educativa… Así pues, es también como una tarjeta de presentación que refleja y expresa nuestras intenciones.” Trueba. Espacios en armonía

 

 

 

Imágenes:

  1. 2 a 3 iluminada  
  1. Círculo cromático 
  2. Bebés con módulos 
  3. Aula con exterior Early Learning Village en Nueva Zelanda
  4. Bajar techo 
  5. Ilustración propia, Laura Estremera
  6. Imagen propia Laura Estremera
  7. Bebés 1-2 
  8. Documentación 
  9. Sala de 1 a 2 
  10. Pizarra 
  11. Aula 2-3 
  12. Mesa de luz. 
  13. Construcción 

 

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