16. El momento de la comida en la pedagogía Pikler.

Bloque 1: El vínculo.

16. El momento de la comida en la pedagogía Pikler.

En esta lección os voy a explicar otro momento importante de lo que en la pedagogía Pikler Lóczy se consideran cuidados cotidianos, el momento de la comida.

El momento de la comida no es solo ofrecer alimentos, es otro momento privilegiado para la construcción del vínculo en la escuela.

 

Principios generales del momento de la comida

√ El momento de la comida debe de ser un momento de placer, de disfrute y no de enfado, de ansiedad, de conflicto.

√ Es un momento privilegiado de relación con el adulto, tanto cuando la comida se ofrece de forma individual como cuando ya comen de forma autónoma en pequeño grupo, el adulto está presente y prestando atención, no aprovecha para mirar el móvil, para hacer otras cosas…

√ La comida siempre se ofrece cara a cara con el bebé, niño o niña porque de esta forma se puede ver el gesto, la reacción…

√ Igual que en el resto de aspectos, el bebé, niño o niña también es competente en el momento de la comida y debemos de confiar en esa competencia, la comida es a demanda.

√ Los niños y niñas son los que deciden si quieren comer, el qué quieren comer y cuánto quieren comer.

√ Los niños y las niñas comen la cantidad que quieren, porque es la que necesitan, “ni una cucharada de más” es un principio que tenemos que tener en cuenta, para ello el adulto debe de observar de forma detallada, sobre todo cuanto más pequeños son lo que expresan sus gestos para poder sintonizar con el ritmo que necesita, con la cantidad, con los gustos, preferencias… y no ignorar todas las señales que muestran hasta que finalmente, en muchas ocasiones, llegan a dar manotazos a la cuchara; antes de que esto ocurra, el niño o la niña ha ofrecido muchos signos que el adulto ha ignorado.

√ No hay comida insustituible, no ocurre nada si a un niño o niña no le gusta un alimento determinado, siempre puede sustituirse por otro.

√ En Lóczy se cocina para todos los niños y niñas lo mismo, pero si no les gusta pueden elegir no comer, comer sólo de uno de los platos…

√ Para que los peques se vayan abriendo a los sabores hay que apoyarse siempre en lo que sí les gusta, de esta forma, respetándolos, van abriéndose a las texturas, los sabores… Si algo no les gusta no se les sirve y tampoco se les insiste de ninguna forma en que lo prueben.

√ El postre siempre es fruta.

√ Siempre se les dice lo que comen, qué alimento es.

 Pueden repetir si lo necesitan.

√ Se favorece la libertad de movimiento, es decir, el movimiento no se limita cuando el bebé está en el regazo, en el pupitre o más adelante en la mesa, las manos también permanecen libres; pero eso no significa que puedan levantarse de la mesa, irse por la sala, volver… cuando el peque se levanta se interpreta que ha terminado de comer, de esta forma se crea un tiempo y un espacio para la comida, un marco.

√ Veremos que el lugar donde comen es una progresión desde las faldas a la mesa. Los peques no deciden dónde comer, sino que el cambio se va realizando de forma progresiva, paso a paso. Si no se siente seguro en el nuevo lugar, se vuelve al lugar anterior sin considerarlo un retroceso y allí vuelve a permanecer un tiempo, hasta que da signos de estar preparado para comer de otra forma. El niño o la niña no puede elegir comer cada día en un lugar.

√ Se educa para el futuro desde el principio, se le da importancia a que coman de una forma adecuada y limpia, la educadora les limpia en cuanto se manchan, no lo deja para el final, también limpia lo que cae por la mesa en el momento… (En Lóczy no están de acuerdo con el BLW)

 

En las faldas

Comer en las faldas significa encima del educador o educadora, en sus brazos, cara a cara. De esta forma se ofrece el biberón y comida triturada con cuchara.

No se utilizan tronas ni sillas altas puesto que no son accesibles para el niño, son para la comodidad del adulto.

El babero se coloca antes de trasladar al niño o a la niña al lugar de comer, se coloca previamente en el lugar que esté, la cuna o el área de juego. Se le muestra, se le anticipa lo que se le va a hacer y tras ofrecer un tiempo para que responda, se le coloca.

El biberón

El biberón siempre se ofrece en con el bebé en brazos, nunca en una hamaca. Dar el biberón es un momento de formación del vínculo, de tacto, de contacto, de miradas, de comunicación, de interpretación de gestos, señales… y eso no puede hacerse desde la distancia de una hamaca. Ya os hablé de que a veces los bebés que toman el pecho no aceptan el biberón, en algunas ocasiones, cuando permanecen poco tiempo en la escuela, no dan muestras de necesitar comer; en otras ocasiones sí. El cambio del pecho cuando está la mamá al biberón cuando no está la mamá es grande, pero podemos intentar que los cambios sean los mínimos posibles ¿Con esto a qué me refiero?

Si intentamos dar el biberón con leche de fórmula y en una hamaca, los cambios son muchos, como mínimo 3: cambia el recipiente, cambia el alimento y cambia la postura (aparte de la persona que se lo ofrece que puede que no tenga un vínculo, el contexto, la situación…)

Si ofrecemos el biberón con leche de la mamá y en brazos, podemos reducir a un cambio, pero intentamos mantener el resto. Aprovecho para volveros a recordar la importancia de respetar la lactancia materna que debería de mantenerse como mínimo hasta los 2 años.

Cuando ofrecemos el biberón el adulto debe de estar bien sentado en un sillón, cómodo, con el brazo sobre un cojín si es necesario y las piernas bien apoyadas, a veces se necesita un pequeño taburete para que las piernas tengan un buen apoyo. El adulto debe de colocarse en una postura estable para que pueda ofrecer una buena postura y apoyos al peque.

Si el bebé es muy pequeño no se coge desde atrás, sino con 3 dedos por la parte central, de esta forma el adulto percibe mejor cualquier mínimo empuje de la tetina que significaría que el bebé ya no quiere más.

Pero el biberón generalmente se coge desde atrás para que haya espacio para que el niño o la niña coloquen sus manos.

La cuchara y el vaso

Ya os hable de la importancia de anticipar lo que vamos a hacer con el  niño o la niña, en el caso de la comida también se les anticipa lo que vamos a hacer. Por ejemplo con la cuchara, primero, se muestra con un gesto calmado la cuchara ante los ojos del bebé, si abre la boca, se le da.

 

Algunas situaciones habituales

Ya os he ido hablando cómo es la actitud del educador o la educadora desde la pedagogía Pikler, calmada, que respeta al niño, suave… ¿Cómo actúa en algunas situaciones habituales que pueden generar conflicto?

Si por ejemplo coge la cuchara al verla moverse ante su cara, la cuidadora para y espera hasta que la suelte. Si tiene hambre, la soltará antes o después porque mantenerla agarrada significa dejar de comer. No se estira de la cuchara, no se le quita la mano, no se le riñe…

Si se mete el dedo en la boca mientras está comiendo, se espera, si no lo saca, se le explica verbalmente “sí sacas el dedo de la boca puedo seguir dándote puré” si tiene hambre, saca el dedo antes o después; si no lo saca se interpreta que ya no tiene más hambre.

Respecto a la bebida, el siguiente paso sería ofrecer el vaso para beber, este se ofrece en las faldas y es de vidrio transparente.  El vidrio es pesado y la transparencia favorece que vean la cantidad de bebida que hay dentro y de cual se trata. El adulto sostiene el vaso por el culo para que los peques puedan posar sus manos, así progresivamente lo van cogiendo solos mientras el adulto deja la mano a una cierta distancia para acabar haciéndolo totalmente solos y entregándolo en la mano del educador o educadora.

 

El banco /pupitre

Es un mueble estable de madera unido por la base en el que puede entrar y salir libremente. Que pueda levantarse e irse permite que el niño o la niña sea capaz de auto regularse. El adulto siempre se coloca enfrente prestándole plena atención.

El pupitre se comienza a utilizar cuando se dan 3 requisitos

 Sabe sentarse sobre algo yendo hacia atrás, como en un escalón.

√ Bebe de un vaso solo.

√ Atiende y comprende lo que le dice el adulto.

 

En el pupitre comienzan a utilizar la cuchara solos a veces, el niño o la niña que está aprendiendo a utilizar la cuchara no puede comer al ritmo que necesita y entonces se da la “situación de 2 cucharas”. El adulto utiliza una y el niño o la niña otra, de esta forma puede ajustarse el ritmo a su saciedad y por otro, ve el modelo que le ofrece el adulto, sin olvidarnos que de esta forma se crea una situación agradable y de comunicación.

 

 

Progresivamente, conforme va volviéndose más autónomo y si el peque es capaz de repartir la atención del adulto, puede comenzar a comer al lado de otro pupitre con otro niño o niña.

 

La mesa

El último paso sería el de comer en la mesa con sillas junto a otros niños. El máximo sería de 6 niños en cada turno, aunque el ideal sería 4.

Cuando el adulto sirve la comida le pregunta a cada uno de forma individual, es decir, se pregunta de uno en uno “¿quieres patatas?” en vez de decir en general “¿quién quiere?”

En un grupo de 4 o 6 peques, la educadora o educador puede sentarse y prestar atención a la situación.

Cuando un peque acaba, se puede ir a jugar, a cambiar… no tiene que esperar a que acaben el resto evitando esperas innecesarias.

 

 

Imágenes

  1. Dibujos de producción propia Laura Estremera
  2. Vaso en las faldas 
  3. Pupitre 
  4. Situación de 2 cucharas

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