9. Los conflictos.

Bloque 1: Vínculo.

9. Los conflictos.

Mordiscos, compartir, rabietas, conflictos… son temas que generalmente nos preocupan, pero que adquieren otra visión cuando comprendemos por qué ocurren y eso es lo que vamos a ver en esta lección.

Ya hemos visto que el cerebro no estaba maduro al nacer y que era en función del tiempo y de las experiencias como este se iba desarrollando. Para entenderlo mejor recurrí a la teoría del cerebro triuno que nos sirve para entender de una forma muy sencilla cómo hay partes del cerebro que ya están desarrolladas al nacer y otras que tardan mucho más tiempo en hacerlo.

Si no fijamos bien el sistema límbico o el también llamado cerebro emocional está en el centro de nuestro cerebro, teniendo en cuenta que mucha información tiene que llegar hasta la corteza, y que esta pasa antes por el sistema límbico, nos podemos dar cuenta pues de la importancia que tienen las emociones en nuestra vida y de cómo estas tendrán un gran protagonismo en los primeros años cuando el neocórtex todavía no ha comenzado a madurar y por lo tanto se carezca de capacidad de autocontrol e inhibición, de juicio, de razonamiento, de planificación de toma de decisiones, de control de las emociones, de empatía, de plantear consecuencias de las acciones, de conciencia… capacidades que se adquieren más allá de los 2 años y que terminan de madurar sobre los 28 años, capacidades que en muchas ocasiones “pedimos” a nuestros peques de 0 a 3 años. De hecho, pasados los 3 años, cuando estas capacidades comienzan a estar presentes, en momentos de cansancio, de hambre… los cerebros primitivos vuelven a ser los que toman el control.

Teniendo en cuenta el desarrollo del cerebro vamos comprendiendo los conflictos desde otro lugar.

Además del desarrollo del cerebro, comprender el desarrollo de los primeros años nos permite entender por qué los peques de 0 a 3 años son como son:

 

Egocentrismo infantil Piaget descubrió que  la etapa  que comprende de los 2 a los 5 años, se caracteriza por el egocentrismo intelectual ¿eso qué quiere decir? que el  niño o la niña construye el mundo sólo a partir de sí mismo, interpreta el mundo bajo su propia perspectiva, todavía no entiende que los demás tienen puntos de vista diferentes al suyo. Esto puede observarse en el tema de compartir, en el de las rabietas… el niño no comprenderá que el otro también quiere utilizar el mismo objeto que él, o que el adulto quiere que haga una cosa de una determinada manera, lo interpreta sólo desde sí mismo, lo que quiere y necesita él o ella.

 

Ausencia de Teoría de la Mente: Esta es la capacidad humana de comprender nuestra mente y la de los demás, ir más allá de lo que vemos para poder explicar las conductas (ponernos en el punto de vista del otro, la manipulación, el engaño…) esta capacidad no se consigue hasta aproximadamente los 4 o 5 años, así que el niño no va a entender que el otro sólo va a utilizar su juguete “un ratito”; ni va a llorar porque sabe que eso nos molesta o para avergonzarnos en un lugar público.

 

El otro y la socialización: El bebé y el niño, al principio, juegan “en paralelo” eso significa que aunque compartan espacios de juego, no hay interacción entre ellos, ni se necesitan para el juego, cada uno está centrado en su propia actividad sin tener en cuenta lo que hace el otro. No es hasta los 2 – 3 años o incluso más adelante, cuando empieza a incluir “al otro” en su juego. Así que el niño no quiere jugar con el otro niño a pasarle a pelota, ni establecer turnos, en todo caso, quiere compartir esos momentos con su figura de referencia, con el adulto.

¿Y cómo es ese paso desde que juegan en paralelo hasta que juegan juntos? Utilizando “el objeto como mediador” que es cuando parece que “sólo le interesan los juguetes de los demás” cuando los objetos cobran interés cuando los lleva en la mano otro niño o niña y aparecen conflictos, lo que ocurre realmente es que el niño o la niña comienza interesarse por los otros y lo hace a través de los objetos que están utilizando, pero lo que le interesa realmente es entrar en relación con el otro peque. Tenemos que comprender esta etapa como lo que es para favorecer espacios de encuentro, que es lo que necesitan.

 

 El niño pequeño y la niña pequeña vive en el presente, no comprende el futuro, así que, por mucho que le expliquemos que el juguete se lo va a devolver el otro niño o niña, que lo va a tener sólo “un ratito”, que sólo se lo dejamos… no pueden anticipar y comprender el futuro de la misma forma que nosotros lo hacemos.

 

 Su lenguaje y el uso del “yo” y los pronombres personales: el niño primero se descubre a sí mismo y por eso aparece el YO en su lenguaje, después descubre que existen los otros y aparece el TÚ y más tarde es capaz de hablar de él y del nosotros. Esto nos demuestra que en estas primeras etapas todavía está descubriéndose a sí mismo y no puede pensar en “los otros”.

 

 El cerebro del ser humano va madurando de abajo hacia arriba, de adentro hacia afuera y de detrás hacia adelante. La parte emocional del cerebro es de las primeras en madurar (esta parte estaría situada en el centro del cerebro) por eso los niños pequeños son tan impulsivos y emocionales. Además se rigen más por el hemisferio derecho que también es más emocional. Las zonas que sirven para autorregularse, para pensar las emociones, para controlarlas, para empatizar… zonas de lo que solemos denominar “inteligencia emocional” se sitúan en la parte más externa del cerebro, en la corteza y tardan más en madurar.

 

Al hablar de vínculo también os hablé de autonomía y es que es gracias al vínculo seguro que el niño o la niña establecen con sus figuras de referencia como este o esta van a ir conquistando una progresiva autonomía. Sobre los 2 años aproximadamente esta autonomía comienza a ser más evidente, comienzan a mostrar sus ideas propias, es la época de las rabietas.

 

Si tenemos en cuenta todas estas características de nuestros pequeños y las comprendemos veremos que muchas de las situaciones que ocurren en el día a día se deben a estas, y otras muchas, a querer modificar o cambiar por qué los niños y las niñas son como son y hacen lo que hacen.

Como ya he hablado sobre estos temas en varias ocasiones os voy a poner los enlaces a los artículos que he escrito y a algún vídeo de YouTube de mi canal. Aparte de para vuestra lectura también podéis utilizar los artículos de Internet para facilitárselos a las familias de los peques de vuestras aulas.

Una rabieta, por ejemplo, es un estado emocional muy intenso que aparece cuando las ideas de un peque son diferentes a las de los adultos, aparecen en una época en la que gracias a su autonomía quieren llevar a cabo sus ideas pero por otro lado, no tienen ni el lenguaje suficiente para expresarlas, ni comprenden el punto de vista del otro para poder entender los beneficios (o no) que le propone el otro. Por eso aparecen entre los 18 meses y los 4 años. Y entendiendo por qué ocurren vemos que es algo normal, natural y esperable. Lo que podemos hacer es prevenir y acompañar las rabietas para que durante esta etapa no tengan que llegar a un estado emocional tan intenso. Durante una rabieta ocurre lo que se conoce como “secuestro amigdalar”. En el sistema límbico, en ese cerebro intermedio se encuentra la amígdala, durante una rabieta, esta toma el control y el cerebro queda bloqueado, perdiendo la conexión que tiene el sistema límbico con el neocórtex en formación, por eso no pueden razonar, hablar, escuchar, pensar… porque su cerebro superior se encuentra inaccesible y es el emocional el que ha tomado el control. Durante una rabieta tenemos que acompañarla y no ignorarla, si hacemos lo segundo, el “secuestro amigdalar” seguirá su curso, aparecerá la hormona del estrés  que ya hemos visto que puede dañar las neuronas y que es lo que hará que deje de llorar y vuelva a su estado habitual, pero a un precio muy alto.

 

Mi idea no es daros recetas mágicas para solucionar todos los conflictos que ocurren con los pequeños, sino ayudar a tomar conciencia de por qué ocurren, tomar una visión crítica de algunas de las técnicas que se nos proponen y acompañar esos momentos para que puedan evolucionar, para que el pequeño o la pequeña puedan desarrollarse de una forma saludable.

 

 

 

Imágenes

  1. Cerebro triuno 

 

Enlaces a artículos

  1. Las rabietas 
  2. Los celos 
  3. Compartir 
  4. Vídeo de compartir 
  5. Los mordiscos
  6. Cuando sólo quiere los juguetes de los demás
  7. Sobre el castigo, consecuencias, emociones

descárgate aquí la lección en pdf

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