17. Otras situaciones de cuidado (Pikler).

Bloque 1: El vínculo.

17. Otras situaciones de cuidado Pikler.

Cuántas veces vemos a adultos inmovilizando los brazos de los niños pequeños mientras comen para que no cojan la cuchara o dándoles de comer colocándose de pie por detrás mientras están sentados a la mesa, limpiándoles los mocos acercándose por detrás sin mediar palabra, cogiéndolos por la muñeca o el antebrazo para llevarlos de un lado a otro, trayéndolos hacia sí en el cambiador o en otro lugar estirando de sus piernas sin avisarle si quiera…

Estas situaciones, que por desgracia son bastante habituales, hacen que el tiempo compartido del niño o la niña con el adulto sea desagradable, cuántas veces escuchamos ¡no le gusta que le cambien!

Esto ocurre cuando en las situaciones de cuidados sólo nos ocupamos de los cuidados y nos olvidamos del niño.

Cuántas veces cada paso en la conquista de la autonomía significa perder la atención del adulto, que siempre es necesaria porque es una necesidad básica. En muchas ocasiones cuando el niño o la niña ya no necesitan ayuda para realizar una situación de cuidados, el adulto se va y aprovecha para hacer otras cosas, de esta forma el niño o la niña se queda sin la mirada del adulto, su presencia.

Y es que, las situaciones de cuidados no son sólo cuidados, son la base de la relación, de la autonomía, de la autoestima…

Para acabar las lecciones que hacen referencia a los cuidados piklerianos cotidianos os voy a hablar de otras situaciones, algunas que ocupan poco tiempo, pero que ocurren varias veces al día.

Como ya os he comentado, en estas situaciones, también los gestos son adecuados, respetuosos y agradables.

Coger en brazos

Antes de coger al bebé o al niño en brazos, hay que anticipárselo:

√ Se llama al bebé por su nombre.

√ Se busca su mirada hasta que se encuentra con la nuestra.

√ Le anticipamos lo que vamos a hacer: “voy a cogerte en brazos”.

√ Esperamos a que se prepare, muestre un gesto, un signo…

√ El adulto lo coge con un gesto apaciguado y lento.

Os dejo un vídeo en el que os muestro cómo coger y dejar a un bebé y a un niño o niña algo mayor.

La contraseña para el vídeo es jaisabebes

 

Bebés muy pequeños:

Como podéis ver, la cabeza y el cuello están sostenidos en todo momento, así como la espalda.

Bebés que todavía no se verticalizan:

El inicio es el mismo, pero la mano derecha del adulto va directa al culo del bebé. Al apoyarlo contra nuestro cuerpo se baja la mano y el brazo por la columna, la cabeza queda apoyada en nuestro antebrazo.

Esta forma de cogerlo es más simple que la primera, el adulto se agacha menos, pero hay un tiempo muy breve en el que la cabeza del bebé no está apoyada, por eso se realiza con bebés más mayores.

Bebés y niños que se verticalizan:

Se les coge por el tronco, cuando están en brazos se mantienen semi sentados en el brazo y apoyados sobre el cuerpo de la educadora. Como ya se verticalizan no necesitan mantener la espalda apoyada como en las etapas anteriores.

Es importante que en todas las situaciones queden los dos brazos y las piernas libres.

Limpiar los mocos

Mantener la nariz limpia, además de ser saludable favorece que adquieran buenas costumbres.

Cuando vamos a limpiarles la nariz les pedimos permiso: “veo que tienes mocos, me gustaría limpiarte”

En este momento pueden ocurrir 2 cosas, que nos dejen o no nos dejen limpiarles.

Si no se deja, le ofrecemos que lo haga solo “aquí tienes un pañuelo para limpiarte”, si lo intenta pero no sabe, podemos ofrecerle ayuda “todavía te queda, me gustaría ayudarte”.

Debemos de dejar pañuelos accesibles por el aula para que puedan utilizarlos si los necesitan.

Si sí que se deja:

√ se realiza cara a cara

√ se coloca la mano del adulto en la espalda, no en la nuca porque es desagradable.

√ se limpia primero un orificio arrastrando suavemente desde arriba hasta abajo, después el otro y por último se limpian los restos que la parte de debajo.

Lavar las manos

Con los niños y niñas más pequeños el adulto les limpia en el cambiador utilizando una manopla mojada y una toalla pero siguiendo el mismo procedimiento que os voy a explicar a continuación.

Comienzan a lavarse en el grifo cuando ya comprenden la palabra del educador o educadora.

Aunque lavarse las manos parezca algo muy sencillo, realmente es muy complejo: hay que remangarse, abrir el grifo en la dirección correcta y con el caudal adecuado, hay que echarse el jabón lo que implica pulsar con una mano mientras la otra está debajo, frotarse, quitar el jabón, cerrar el grifo, buscar la toalla, quitarla del gancho, secarse y volverla a colgar.

Como el resto de cuidados, se realiza cara a cara con los peques.

Remangarse: Cuando no pueden remangarse solos, lo hace el adulto, pero no lo hace frotando mientras sujeta la mano del niño o la niña, lo hace realizando pequeños pliegues en la manga, tocando sólo la tela, poco a poco.

Frotar: No se hace desde atrás y frotando una mano contra otra como estamos acostumbrados. Se limpia primero una mano y después la otra, con un gesto suave se limpia cada dedo uno por uno desde la palma hasta la punta de los dedos para sacar la suciedad.

 

Dormir

En la escuela debemos de garantizar un lugar en el que dormir si tienen sueño a lo largo de la mañana o antes de la hora de la siesta porque dormir es una necesidad.

A los niños y a las niñas de la escuela de Lóczy se les lleva a dormir cuando ya están cansados pero para ello necesitan durante la mañana tiempo al aire libre y activos con aparatos para la motricidad y juguetes.

En la escuela Pikler los niños y las niñas duermen la siesta fuera, en el jardín, porque hay más espacio, no se carga el aire, es saludable para los pulmones y en el caso de que haya tos o mocos, es también saludable. En la casa cuna dormían fuera hasta cuando hacía -5 grados, hoy en  día en la escuela, duermen fuera hasta cuando hace -3 grados. Actualmente no es problema el frío sino el calor excesivo del verano o la contaminación. Sobre las cunas hay un toldo que protege de la lluvia y del frío.

Antes de llevar a los niños y las niñas a dormir la siesta se sigue un ritual:

√ El cambio de pañal y la preparación para el momento de la siesta lo realiza la educadora referente, es un tiempo largo que implica el cambio de pañal, preparar la ropa y llevarlos hasta la cama.

√ Este ritual se realiza de forma individual, uno por uno, primero los que dan muestras de que tienen sueño mientras el resto continúan jugando de forma autónoma.

√ El niño o la niña junto al adulto preparan las prendas para dormir: la ropa, el saco…

√ Se preparan.

√ Buscan juntos un objeto propio como un muñeco, un libro o el chupete para tenerlo en la cama durante la siesta.

√ El adulto lo acompaña hasta la cama.

√ En la escuela de lóczy los peques suelen dormir pero no es una obligación, aunque sí que hay marcado un tiempo de descanso de 20 o 30 minutos en los que si no quiere dormir puede mirar un libro, los árboles…

Y con esta lección terminamos la parte dedicada a los cuidados cotidianos, espero que os haya hecho reflexionar sobre esas situaciones que realizamos tantas veces al cabo del día y os anime a realizar pequeños cambios.

 

 

Imágenes:

  1. Dibujos de producción propia Laura Estremera
  2. Dormir en Pikler 

Descárgate aquí la lección en pdf

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