12. Introducción a la pedagogía Pikler-Lóczy.

Bloque 1: El vínculo.

12. Introducción a la pedagogía Pikler.

Hasta ahora nos hemos centrado sobre todo en la importancia del vínculo y quizá nos preguntemos cómo podemos crear y favorecer el vínculo fuera de la familia, en la escuela infantil.

El trabajo de la pedagogía Pikler Lóczy se basa principalmente en esta cuestión, sobre todo a través de lo que ellos llaman los cuidados cotidianos, por eso, vamos a dedicar las próximas lecciones a profundizar más sobre esta pedagogía.

 

Un poco de historia

Emmi Pikler, que generalmente se la conoce por el movimiento libre y por el libro Moverse en libertad, era un pediatra Húngara, en los años 30 del siglo XX se dedicaba a visitar a los bebés en las casas junto a sus familias. A pesar de ser pediatra y acudir a realizar los controles oportunos ella no sólo se interesaba por la enfermedad, sino que se interesaba por el desarrollo global del niño junto a sus familias.

Por aquella época Pikler tenía relación con la escuela psicoanalítica de Budapest, era un momento en el que había un interés por la observación directa del bebé, lo que reafirmó  sus ideas.

Observando, descubrió al bebé competente, un bebé que llega al mundo con todas sus potencialidades y que necesita que los adultos pongan los medios necesarios para que se pueda desarrollar.

Y animó a los padres de los bebés que visitaba en sus casas a que observaran, a que apuntaran la información sobre la vida cotidiana del bebé en un cuaderno para luego compartirla con ella y encontrar nuevas maneras de resolver las situaciones evitando la intervención directa y creando y adecuando las condiciones necesarias.

Observando al bebé los padres descubrían a su bebé real, lo comprendían, descubrían cómo desplegaba sus potencialidades innatas que en aquella época eran ignoradas, veían a su bebé como una persona y le ofrecían una respuesta acorde, confiaban en su capacidad para desarrollarse de forma autónoma y respetaban su ritmo.

En esta época de su vida escribió un libro titulado “¿Qué sabe hacer el bebé?” un título irónico, basado en esa competición y esa sensación de “querer más” del bebé sin respetar el momento en el que se encuentra. En este libro criticaba las actitudes pedagógicas tradicionales y pretendía despertar en los padres un sentimiento de confianza sobre la competencia del bebé.

Cuando nació su hoja, Anna Tardos, decidió junto a su marido pedagogo criarla siguiendo sus ideas, aquello que ya había observado, por eso, no apresuraron su desarrollo y respetaron su desarrollo natural, aunque no fue tarea fácil, porque Anna, se desarrollaba más lento de lo habitual, lo que le llevó a la misma Pikler a dudar, pero confió y siguió un desarrollo natural, aunque a su ritmo.

En 1945 comenzó a dirigir un orfanato, el instituto de la calle Lóczy, que acabaría conociéndose con el nombre de la calle. En aquella época, debido a la guerra mundial, muchos niños y niñas habían quedado huérfanos y vivían en instituciones, seguro que recordáis lo que vimos en el primer capítulo, que los niños criados en orfanatos, a pesar de tener alimento y cuidados médicos, enfermaban e incluso morían.

Pikler decidió diseñar las condiciones para que los bebés, niños y niñas pudieran vivir en una institución sin que ello significara carecer de un vínculo, sin descuidar la parte emocional, y lo consiguió. Realizó investigaciones a lo largo de 25 años y los niños criados en Lóczy, no sólo no presentaban síndrome de hospitalismo, sino que una vez adultos, podían llevar vidas normales y tener hijos con vínculos seguros.

¿Cómo lo consiguió? Principalmente a través de la observación, de la educadora referente y sobre todo a través de la calidad de los cuidados cotidianos, que en la pedagogía Pikler son sinónimo de educación, y que veremos en las próximas lecciones.

Debido a las nuevas leyes y a la preferencia de familias de acogida frente a las instituciones, se cerró el orfanato y en 2006 se abrió la escuela infantil, para acoger a bebés, niños y niñas unas horas al día, niños y niñas que viven en sus casas con sus familias. La escuela se creó con toda la herencia pikleriana, manteniendo el sistema de educadora referente y siguiendo las leyes estatales de las escuelas infantiles de Hungría.

Desde 2002 en el mismo edificio se creó un espacio para padres y niños Pikler en el que acuden juntos una hora a la semana para jugar en presencia de sus padres.

 

Algunas ideas básicas

La pedagogía Pikler es un sistema complejo que abarca los 3 primeros años y exige un cambio en la mirada hacia el niño y la niña, en la forma de entender la infancia, de tratar y relacionarse, de observar, de atender y reconocer el significado de cada detalle, de lo cotidiano.

√ El bebé nace con potencialidades pero el adulto es el que tiene que ofrecer las condiciones para que estas se desplieguen.

√ Se confía en la capacidad del bebé, el niño y la niña de desarrollarse autónomamente en muchos aspectos y en el respeto a los ritmos.

√ Se evita la intervención directa en las actividades motrices y lúdicas del niño o de la niña, no se interviene, ni se toma la iniciativa, pero se muestra interés y se crean y adecuan las condiciones de espacio y material para que puedan hacerlo.

√ Se espera, se confía, se le da valor a la actividad autónoma del niño y de la niña, el niño  y la niña son los protagonistas de su movimiento, de su juego, de las situaciones de cuidado, sin que ello signifique abandono.

 

Los 2 pilares de la pedagogía Pikler

Cuando os hablé sobre el vínculo vimos como este era el que posibilitaba el despliegue de la autonomía, el tener la seguridad necesaria para explorar, para alejarse…

Esta pedagogía tiene 2 pilares que la sujetan:

√ El desarrollo de la autonomía.

√ La calidad de los cuidados.

 

 

Sin unos cuidados de calidad, el niño o la niña no tendrían la seguridad suficiente para poder jugar o moverse de forma autónoma.

 

La actividad autónoma

En esta pedagogía no se interviene de manera directa ni en los tiempos de juego ni en el movimiento, no se juega con el niño o la niña, haciéndolo, el adulto es el que cobra el papel protagonista, no permite al niño desplegar su verdadero potencial y necesidades y además, cuando deja de jugar con él o ella, los deja solos, sin capacidad para continuar con el mismo. En cambio cuando se favorece que el movimiento o el juego nazcan del deseo del niño surge de una verdadera necesidad, sin frustraciones.

El adulto tiene otro papel:

√ Garantiza la seguridad emocional, el vínculo, en las situaciones de cuidado y a través del sistema de cuidador referente.

√ Asegura un entorno óptimo en cuanto a espacio (seguro, sin prohibiciones constantes) y juego (con objetos y juguetes adecuados y suficientes)

√ Ofrece un tiempo suficiente de juego.

√ Acompaña y apoya el tiempo de actividad autónoma con su presencia atenta, empática y aseguradora, tanto cuando está cerca del niño o de la niña, como cuando está más alejado.

√ Realiza un orden del día, lo que entenderíamos por un horario, adaptado a las necesidades de los niños, siguiendo un orden de los acontecimientos que se repite y que a los niños les da estabilidad y les permite anticipar y que permite una transición fluida entre las diferentes situaciones que se dan a lo largo de la mañana, sin interrumpir el tiempo de juego ni crear tiempos de espera inactivos.

 

 

 

Imágenes

  1. Emmi Pikler 
  2. Instituto Lóczy
  3. Pilares de la pedagogía Pikler. Imagen de producción propia, Laura Estremera.

descárgate aquí la lección en pdf

CONTENIDO EXTRA

1. Os dejo un documental algo largo (casi 2 horas) sobre el Instituto Lóczy

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